Alan Mills, de "La noche de Balam Mills" (libro inédito)

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Fragmentos del libro La noche de Balam Mills (inédito).




A ELLA LE AGRADABA LA IDEA
DE QUE ME HICIERAN DAÑO




pasado mañana

le fui ofreciendo un país para ella, algo nuevo, con todo mi ardor empecé a acarrear piedras, miles de ellas, como ladrillos para un Gran Jaguar de felpa, gracias al gesto varios niños me ayudaron aunque ellos no sabían muy bien para qué, así seguí jalando materiales: música, poesías, hierbas curanderas y aguas bendecidas, del ripio los niños traían piedras y a veces jugaban a apedrearse, juro que vi a uno de ellos tieso y muriéndose pero henchido de una Felicidad tan rara que decidí comprársela para seguir con mi proyecto-país, entonces empecé a escupir piedras y serpientes de colores, poco a poco y una a una las fui bautizando y hasta les recé sus      glorias, cada día nuestra champa se convertía más en un palacio muy hermoso, pero extrañamente nadie quiso vivir ahí




pasado mañana

llegaron a visitarla de varios sitios y fue enorme la sorpresa cuando vieron que ya no hablaba, de su boca salió más bien una fumarola iluminada que terminaba comunicándoles más que todo lo que habían de escuchar en su maldita vida, aquella visita hizo tanta extrañeza que todavía hay quienes cruzan el desierto de Arizona con la esperanza de tragar un poco del humo aquél, absorberse de alguna luz enloquecida o por lo menos meter un par de dólares a la bolsa




pasado mañana

ellos no me encuentran lindo porque mi nariz es muy ancha y en la televisión jamás se vio algo así, a no ser en National Geographic que es como un           infierno pero educativo, mi cabello es demasiado negro, casi azul y encaracolado, gracias a esto consigo algunos amores que me dicen que de verdad me pondrían en otro canal, en uno donde podría hasta llegar a ser el galán de la telenovela más áurea o algo como un artista, o algo así y yo les creo





pasado mañana

veo cien puertas, me odian porque les recuerdo algo en lo que están fallando, me ven cometer el mismo error una y mil veces y son sus mismas culpas, la diferencia es que yo no me doy atol con el dedo, no me miento,    al revés: muchas de mis equivocaciones florecen por los huesos y no siempre eso me pone mal, ni me causa angustia, es como brillar sin     luz o algo así, es como si adentro del cuerpo me metiera una fruta podrida     para después comerme mis piernas como un postre en fermentación, sí, irse emborrachando igual a uno de esos que me mira con tanto odio, sentir el      elíxir maravilloso en la lengua





pasado mañana

al ingresar al espacio noté cómo había crecido, tal parecía que la        hambruna nacional se terminó de convertir en un síndrome que viajaría gracias a los muchísimos vientos y se colaba por todas las Almas, hasta la gente buena era muy mala, nadie disfrutaba que te fuera bien o que alguna te amara desde lejos, odiaron hasta el hecho de que alguien nos elogiara una canción o poema, todo lo bueno que te pasa es malo para ellos, así lo estoy viendo, en este país la idea es hacernos a todos unos huesudos y hambrientos muñecos pisados por el suelo, unos comemierda sin futuro, de ahí que cuando me vieron llorando ellos también se pusieron a llorar de pura Felicidad





pasado mañana

cruzo una laguna perdida afuera del planeta, en sus aguas los caimanes juegan a castigarse como astros en choque, de nada sirvió el Amor anterior que sintieron por su misma luz lejana, andar por acá ya no me gusta tanto, durante la infancia fui cultivando ciertos rencores que ningún cometa ebrio supo sacarme de encima, hasta las sonrisas me las han ido cobrando, he palpado cómo es vivir en este punto, mis aguas se descarrían por senderos luminosos donde todo duele un poquito más, es lo triste de quedarse afuera de un mundo que ya no te puede aceptar, los animales viviendo en mí son feroces y angustian al aura total de la infamia que sufro, toda el agua en mí es un polvo cósmico equivocado





pasado mañana

tomaré de la pierna a mi muchacha y correremos juntos rebasando las motocicletas de la autopista, nunca llegaremos a ninguna parte porque perseguimos esos matrimonios que trotan también tomados de las piernas, van transitando por veredas aleatorias y desconocen su destino, jamás se detienen, al detenerse se mirarían las cicatrices y así es que todo se va al carajo





pasado mañana

mi deformidad es un lunar tangible del que varias han quedado prendadas, un agujero puesto en el cielo bajo nuestros pies, vemos hacia abajo y no caemos por miedo a derribar los astros que desde arriba nos deslumbran, mi deformidad es muy popular y las chicas se la rifan en las fiestas a las que no me invitan, mi ausencia es una manera muy chic y muy nueva de adorarme, todo surge de los golpes que he ido recibiendo por pura mala suerte, siempre he sido un imán para los azotes y la humillada, esta deformidad es una luz que todas quieren seguir tocando, mostrarla en las mañanas a sus amigas de mal vivir es casi un sueño









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