Alejandro Zambra, "Bonsái".

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Bonsai (tapa)
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Bonsai (tapa)



BONSÁI
Alejandro Zambra
Anagrama, 2006
94 págs.


Alejandro Zambra (Chile, 1975) ya era conocido en su país como crítico y poeta cuando publicó Bonsái el año pasado. Y no precisamente como cualquier crítico y poeta. Firmó una columna de crítica de libros muy leída y comentada en donde se encargó de desollar o resaltar autores chilenos y extranjeros. Como poeta publicó “Bahía inútil” (1998), su primer poemario, y cinco años después “Mudanza”, acogido de manera más que positiva por la crítica de su país.

Es precisamente de un conjunto de poemas de donde surge el motivo de “Bonsái”, su primera novela. Zambra ha declarado que, aunque el texto narrativo está muy lejos de aquellos textos poéticos la idea parte de allí. No es muy difícil pensar que también su forma se deba a este origen.

En menos de cien páginas, el autor desarrolla una historia de la que elimina todo lo que le es prescindible y de la que nos ofrece su esencia. Es quizá ésta la principal obsesión del autor en la novela, que además no pretende ocultarla: constantemente deja de mencionar detalles, datos y similares, bajo la justificación de que eso “no importa” para la historia.

Así pues, Zambra, deja que el lector realice el resto del trabajo, que sobre la esencia de la historia que él narra dibuje aquello que no se nombra.

Y ¿de qué va la historia? Dos jóvenes, estudiantes de literatura, inician fortuitamente una relación en la que se sienten y obligan a actuar como personajes literarios, influenciados por los libros que van leyendo. Su vida en común gira en torno a la literatura, al punto de que incluso buscan estímulos eróticos en los libros noche tras noche antes del coito. Su historia en común acaba motivada (y no podía ser de otra forma) por la lectura de un cuento que habla de una planta como símbolo del amor entre dos personas, quienes la pierden en medio de muchas otras plantas. Sus vidas se separan: ella se va a Madrid a vivir una vida lamentable, él se queda en Santiago a vivir otra vida lamentable, él se queda profundamente solo, de ella se sabe mucho menos. Pasan los años y tras fracasos literarios y laborales él decide centrar su vida alrededor del cuidado de un Bonsái con la misma pasión que antes guardaba a la literatura.

Es un libro tan sugerente como un gran poema, que logra evitar el ‘lugar común’ y la ‘lágrima fácil’ en la que una historia tan simple y conmovedora como la que viven los protagonistas es susceptible a caer. Totalmente recomendado.



© Luis Miguel Hermoza M. (Derechos reservados. Ver Aviso Legal).