Christian Aedo

De La Siega, la enciclopedia libre.




1

Quítate la ropa sucia
y pongámonos a bailar sobre este paño blanco

Nos sorprendieron jugando a amueblar un espacio inhabitable

-te decía-
Cantemos con las palomas muertas
en el patio trasero del museo de las Bellas Artes
tengamos nuestro pedacito revolucionario
(un viaje con la idea de algo más ligero)
vendamos todo
las chaquetas, las poleras de nirvana
desteñidas sin causa
las palabras se irán cayendo de la boca
desgranadas como remaches sobre el piso

Eliminar todo rastro de ropa vieja no es el tema

recuerda la fiesta de la que nos echaron
la certeza de que algo nos pertenece, de memoria
quítate las plumas; el encaje
ya nada más cubrirá las cicatrices

Dame una ampolleta
un puñado de hojas de afeitar
todo lo pondré en mi boca
como los antiguos faquires del paseo Ahumada
Rápate la cabeza conmigo quiero estar ligero
rápate y bailemos en esta ciudad hasta que la madrugada nos regrese la pena
hasta que el paño quede bien sucio
y todos los muertos desnudos de una sola vez





2

Como quien deja rastros de comida entre sus dientes
la ciudad va perdiendo su belleza

Nada más real que un par de vagos
lamiéndose como gatos sobre los restos de la tarde

El entramado de grúas y las maestranzas
los buldózer alienados en la calle también
podrían ser para unos
el mar floreciendo en primavera

otros dicen que la lengua áspera de los gatos
es un buldózer que arrastra cualquier residuo de su pelaje
que siempre parecen estar limpios

que tiene la lengua sucia sería la conclusión más lógica

Yo pienso que no todo se olvida
que algunas cosas sólo se disuelve
entre una maraña de costumbres
por ejemplo, cepillarse los dientes es un ritual
que después de un tiempo se olvida
quizás la intuición
de que nos olvidaremos de nosotros
y seremos un recuerdo vago en esta ciudad que se construye a sí misma
en el aspecto aburrido y agotado de las cosas seremos
residuos en los pliegues de una pagina a medio llenar

el resto es un juego de manos
como en el porno
el rastro de que un día nos quisimos





11

“...Me acostare con cualquiera menos contigo...”
Jorge Teillier

Cuando pienso en Chile
pienso en delgadas líneas fracturadas sobre un espejo
Pienso en el trabajo que el taxidermista realiza
cuando todo repentinamente resbala a un costado de la calle
Pienso en mis facciones, y esto
lo hago en voz baja
a intervalos irregulares mientras voy reuniendo
los residuos que deja el transcurso del día

Cuando pienso en Chile lo hago pensando en una interminable feria de pulgas
donde todo es ritmo sobre el pavimento
un sonido anterior al suceso quizás
hilos que se desatan y anudan cada cierto tiempo
Pienso en un cartonero que hurga entre las bolsas de basura
buscando material para reconstruir parte de la historian
solo un pequeño umbral en el piso y pasar la noche
entre las marcas del tiempo descarnado en las esquinas

Pienso en los cabos sueltos que compone el tejido del presente
desnudos sobre la piel que arman estas líneas
dibujando siete agujeros sobre la superficie
un día de la semana por cada pétalo en las flores de sulfuro
son las interminables cadenas de alumbrado publico
parte del montaje en la estructura periférica
que el taxidermista levantara para este cuerpo

La idea nunca se alejo del comienzo
Porque cuando pienso en Chile
pienso en esta mujer que se maquilla a oscuras
Así como en los grafiteros que gastan las noches
dibujando los muros
transformándolos en facciones sobre las ciudad
mientras algún tipo se llena la boca de multicanchas mal paradas
Pienso cuantas piedras se pueden lanzar con el mismo brazo
antes de que el cansancio se convierta en una mala costumbre
pienso en aquel espejo roto
y cuantas costuras serán necesarias para componerlo

Cuando pienso en Chile también
pienso en ti quitándote la ropa
para acostarte con cualquiera menos con migo






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