Claudia Hermosilla

De La Siega, la enciclopedia libre.

Introducción y entrevista por Majo Cálamo

El trabajo de Claudia Hermosilla (Barranquilla, Colombia, 1976) pasa por varias etapas dentro de un proceso de evolución en el que nos muestra su interés por explorar cada vez más hacia adentro valiéndose de medios tanto digitales como analógicos. Como lo muestra en su Web, www.claudiahermosilla.com [1], entre beats y colores fosforescentes que obedecen nada menos que a una insaciable inquietud femenina dándonos un sentido nuevo de ver el arte hasta el punto de convertirnos en espías, exploradores. Un ejemplo perfecto es “Espístole y Diástole” un libro objeto trabajado conjuntamente con Logaine Navascués, su mejor amiga, en la que nos convierten en personajes vivos de cada carta de amor que vamos descubriendo al abrir cada cajón, cómplices de cada secreto y dueños de cada recuerdo.

Un volver a sentir la piel a través de su textura, de sus formas y, claro, de sus musas que son el pretexto ideal. En la fotografía, tanto en “Sister” como en “El Baño” coge el cuerpo como elemento vivo de sombras, de recovecos, de secretos y nos hace volver al pasado, a añorar esos momentos tan íntimos dentro nuestro, al olor del recuerdo y del juego.

Describe a las mujeres como polarizadas, como seres creadores, reveladores y al mismo tiempo que destruyen, que aman, odian, que son libres pero que son atadas a un sistema que las margina a pesar de los años, por esto su preocupación al crear talleres para escolares en los cuales da una visión distinta del cuerpo femenino al presentarles su obra más reciente:“Yemayá ó las mujeres y el agua” en donde reflexiona, recurriendo tanto a la foto como a la instalación con agua, acerca de la esencia multidimencional del alma femenino.

Experimental, vanguardista y reflexiva, la obra de Claudia Hermosilla es una puerta abierta que invita a nuestra mente a nuevos medios de expresión los cuales nos identifican en un tiempo y espacio real, en un mundo de sensaciones reales y en donde podemos encontrar la belleza en lo más cotidiano, si es que nos detenemos a encontrarla.



Sabemos que antes de dedicarte al arte visual estudiaste Comunicación Social. ¿Qué fue lo que te impulsó a optar ese primer camino y que te llevó por este nuevo? ¿De qué forma crees que arte el podría complementarse con tu primera carrera?

Bueno, yo siempre he pensado que cuando salimos del colegio, lo hacemos muy temprano y muy confundidos para elegir una opción profesional. Creo que eso es algo que se debería repensar en todos los lugares del mundo. Yo venía estudiando música por cinco años, soy xilofonista, quería ser músico de jazz, pero a la hora de decidir lo que quería hacer, mis padres se opusieron a que estudie eso y me presenté a un montón de carreras, a Filosofía, Antropología y a Comunicación Social y finalmente esta última tenía todo lo que me gustaba. Empecé a estudiar, me fue muy bien, me dio muchas bases para hacer cosas después y me especialice en Cine y Televisión Educativa.

Para yo decidirme por el rollo de arte, tuvieron que pasar una serie de eventos en mi vida. La primera vez que puse en tela de juicio si quería ser comunicadora fue a los 19 años cuando me fui de mi casa a vivir a una comunidad indígena en el caribe colombiano, La Sierra Nueva de Santa Marta, son tres comunidades, yo vivía con los “Arhuacos”, ahí estuve mas o menos ocho meses, regresé a la universidad y todo me parecía extraño, había tomado muchísimas fotos y desde los 19 años no me he separado de la cámara ,digamos que le debo a la comunicación haber adoptado una herramienta tan importante como esta. Lentamente, me empecé a dar cuenta que si bien la comunicación ayudaba a expresarme, había un contenido más estético, más personal que le faltaba. Cuando entré en el mundo de lo visual mi vida cambió por completo, lamentablemente cuando yo estaba estudiando en la universidad, no habían abierto todavía la carrera de Artes Visuales y justo cuando me gradué la abrieron, pero bueno, yo también pienso que la academia es buena para algunas cosas pero también es mala para otras, no me arrepiento de no haber estudiado eso.


¿Cuáles fueron las experiencias más significativas que tuviste fuera de tu país? ¿Cómo influyeron en tu trabajo? (estudios, exposiciones)

El simple hecho de salir de tu país ya es una experiencia significativa, yo la primera vez que salí de Colombia fue en un viaje muy extraño, hechando dedo desde Bogotá hasta Maracaibo y ahí tuve la experiencia de conocer no sólo comunicadores sino también artistas, gente que hacía cine, documentales y para mi eso fue una experiencia primera y pensé que en el mundo había gente que me entendía y que había otros cánones incluidos…Luego me fui a España a estudiar sobre estética y nuevas tecnologías en la Universidad Carlos III en Madrid, que es un tema que lo tengo guardado en el tintero, un tema más académico que empecé a desarrollar al salir de la universidad. Allá lo que hice fue escribir mucho acerca del arte tradicional vs. las nuevas tecnologías dentro del arte, empecé a hacer un libro que va en la mitad, nunca lo terminé, sobre Estética, pura filosofía del arte, cosas nuevas que han influido dentro del corpus estético de arte que provienen de formatos tecnológicos, el video en los 60s luego la música y luego ahora todo el rollo digital que tienen los artistas y los diseñadores y los músicos para hacer cosas , eso me interesaba mucho y en el momento en que me lo estaba preguntando no existía bibliografía respecto al tema, bueno, eso fue hace 10 años….y claro, ahora si hay libros.

Irme a España fue bien importante, conocí, a muchos artistas visuales, digitales, mucha gente libre que pensaba cosas interesantes.

Luego, me fui a Venezuela en donde me dedique a leer, a pensar, a pintar, hice un libro, había conocido a un mexicano y a su esposa, una suiza, él era hijo de españoles, era un tipo muy convencional en apariencia pero con muchas cosas por dentro y compartimos un montón de aficiones ….y su mujer, trabajaba en la Cruz Roja y estuvo en Colombia trabajando con presos políticos.

Como era mexicano, yo me encontré una vez una serie de relatos aztecas de cómo se había creado el mundo y los seres humanos así que construí un libro que recopila todas estas leyendas con dibujos que las representan, la idea era que tenga la apariencia de estos libros tipo Indiana Jones, hecho absolutamente a mano, de cuero, con pitas que lo amarran. Sólo se hizo uno, que está en Cuidad de México, debe tener unas 100 páginas, es una relectura, pero más por el formato y los medios que utilice para hacerlo, no contiene escritos personales.

He expuesto mi trabajo en Colombia y en Perú, llegué a Lima perdida, en un invierno muy duro, llegué porque a mi novio lo mandaron para acá a trabajar. Yo venía de mi experiencia europea que había sido maravillosa y luego de dos lugares caribeños donde sale siempre el sol, donde el sol es algo super importante para nosotros, acá la gente es más andina y yo no entendía, estaba perdidísima, me costó bastante hacer amigos y me deprimí profundamente, me mandaron al psiquiatra y me iban a encerrar en un psiquiátrico porque yo soy necia y terca y me dijeron que si no comenzaba a tomar las pastillas no me iba a mejorar y empecé un tratamiento largísimo de dos años y medio y de esa experiencia nació “Yemayá”.


¿Qué opinas sobre la evolución del arte en Latinoamérica? ¿Crees que todavía existen complejos muy marcados hacia el arte en esta parte del mundo? ¿Qué harías para cambiarlo/modificarlo?

Bueno, es una pregunta muy intensa, el Arte Latinoamericano creo que ha mejorado desde los 60s, el hecho de que gente como Botero por ejemplo, en el mundo del arte estrictamente plástico o en el mundo de las letras, que con el Boom, el mundo se dio cuenta de que en Latinoamérica no estábamos trepados en los árboles fue bueno, pero el problema con la literatura y con todas las demás corrientes artísticas es que se quedaron en eso, en corrientes. Ahora lo que me parece bueno es que cada uno cuenta su historia a través de su individualidad y por otro lado estamos perdiendo el complejo de inferioridad respecto a otros lugares comunicativos y artísticos mucho más elaborados y complejos como Europa y Estados Unidos, estamos haciendo un ejercicio muy bonito que es mirarnos más a nosotros porque durante muchos años, décadas, los latinos mirábamos mucho afuera, queriendo replicar todas las estéticas de otros lugares. Yo creo que estamos bien, por ejemplo yo voy a las ferias de arte en Sevilla y en Madrid y te das cuenta que hay gente que colecciona arte latinoamericano, artistas representativos, algo importante es que a los fotógrafos latinos se les está dando más espacio. No sé que pasa por ejemplo en Lima con la fotografía, creo que es algo que se debe repensar, la gente que piensa en cultura ha pensado poco en la fotografía habiendo tan buenos fotógrafos.

Un ejemplo que sucede acá en Perú es el fenómeno de lo “Chicha”, toda la relectura de lo Pop que está marcado por una cuestión muy étnica, yo lo llegué a conocer por medio de los artistas de acá, en Colombia lo popular tiene una lectura parecida, pero nosotros somos un país de países, hay tanta gente y tantas regiones diferentes que cada una tiene una singularidad. No se puede hablar de un fenómeno que englobe absolutamente todo, si se puede hablar de arte popular pero no de algo tan marcado como “Lo Chicha”, no hay blancos y cholos, nosotros somos un país de mestizaje hay indios y negros pero la población gruesa es mestiza como yo. Entonces, creo que la gente que ha hecho más con el rollo popular son los diseñadores gráficos a través de la ilustración o la fotografía.

Popular de Lujo www.populardelujo.com [2] es una página Web que recomiendo, comenzó siendo un colectivo de diseñadores bogotanos que recogían todo el arte popular que hay en las calles, los letreros de los restaurantes, los colores de las casas, la arquitectura típica de los barrios marginales y luego terminó convirtiéndose en un espacio de arte por derecho propio y han expuesto en galerías y museos.


Supimos que tuviste una anécdota con Ringo, el portal de interrelación de ínternautas, que censuró unas fotos tuyas. ¿Qué opinas al respecto y cual fue tu reacción?

Fue divertido, bueno yo como te decía soy fanática de al red, sé que le faltan miles de cosas, pero bueno, como buena cibernauta colgaba mis cosas ahí, tenía mi cuenta en Ringo, acababa de llegar de Florencia y había tomado unas fotos bien de Florencia, eran todas como del Renacimiento y las puse en Ringo para que las vea el resto de la gente y un día me doy cuenta que las habían sacado, entonces, escribí a Ringo para que me expliquen que había pasado. Me respondió una alemana muy amable que me dijo que lo sentía mucho pero que los gringos a veces eran demasiado conservadores y estrictos de una forma rara, porque en Ringo encuentras un montón de pornografía que sigue ahí circulando y las mías en las que no se me veía nada, las bajaron. Lo que hice fue promover dentro de mi Blog que Ringo era una mierda y que no sigan colgando sus cosas ahí, fue chévere, mucha gente se unió y muchos como yo dejamos de usarlo.


¿Qué rol desempeña la mujer en tu trabajo? ¿Qué tipo de impacto es el que crees que se logra con esta?

Extrañamente, si pienso que hay todo un trabajo sobre la mujer dentro de mi obra, siempre estoy pensando a través de mí y de mi experiencia personal qué es lo que pasa con nosotras, con el superlativo de mujer y sí, está presente todo el tiempo, pero también no es el único tema que abordo. Yo cojo como sujeto a la mujer porque es lo más próximo a mi, porque es de lo que más sé, pero al final yo pienso que lo que quisiera tratar son todas las aristas que tenemos los seres humanos, yo si creo que tenemos demasiadas dimensiones y yo exploro en las personas a través de un sujeto específico que es ella.


¿Cuán importante para ti es la utilización de diferentes medios para exponer tu trabajo? ¿Qué relación guardas con ellos?

Para mi es super importante, o sea, el día que yo encuentre la formula de mi éxito, ese día yo me doy un tiro porque creo que el artista es una persona que no termina de buscar nunca un camino, una técnica o muchas técnicas para contar lo que siente. Creo que el uso de las técnicas o los formatos está también supeditado a la obra, por ejemplo, hay cosas que necesitan ser contadas a través del movimiento, entonces empiezo a buscar técnicas que me ayuden a plasmar eso, como el video o la animación, luego, si es que pienso que una sola imagen congelada puede tener mucho más fuerza entonces pienso en la fotografía, pero a la larga, lo que a mi me gusta es hacer mezclas de cosas, de hecho “Yemayá” era más una instalación que una muestra fotográfica porque había un uso del espacio serio, profundo, es la muestra clara de que me gusta revolver muchas disciplinas, no sé si con éxito o no pero de que me gusta hacerlo, me gusta. En “Yemayá” tenías video, proyección digital, escultura, foto, instalación y muchísima tecnología.


¿Mediante qué procesos eliges los elementos para construir tus obras?

Como te dije, yo no tengo un método, pienso que eso hace mucho más ricos los trabajos, “Proyecto Azul” por ejemplo surge de la necesidad de descubrir la no sexualidad que puede existir entre dos mujeres y también por un rollo medio fetiche y velado de la moda, a mi me encanta la moda y mi próximo proyecto se va a tratar sobre “Moda e Identidad”. “Proyecto Azul” es donde he empezado a conectar el tema de la mujer con la identidad y con la sexualidad pero de una forma muy respetuosa y entender que los objetos de moda pueden ser fetiches pero también bálsamos para sentirnos mejor, porque a las mujeres nos gusta vernos bonitas y adornarnos, esto era lo que quería contar en “Proyecto Azul” que surge por una fascinación excesiva por el azul .Las chicas que posaron fueron mi cuñada y mi hermana desnudas en una piscina azul recién pintada, fueron fotos bien espontáneas. Cuando terminé las fotos, me di cuenta que más allá de la carga conceptual, había una carga estética que yo todavía no había explorado, que era la simetría y la textura entre los cuerpos así que decidí crear un calidoscopio y que la foto de un paso más allá, esto lo logré con la animación, decidí dar la sensación de algo redondo. Ahora, esto quisiera exponerlo dentro de un lugar cerrado que sea circular, que sea proyección digital en la que las fotos giren, con censores, pero bueno ya veremos quién toma el reto ya que acá le temen mucho al rollo digital y aparte no vende….no vende.


¿Experimentas al igual que con los medios con el concepto de tu trabajo?

Si, yo soy obsesiva, maniática, compulsiva, lectora obsesa, soy consumidora de video, de cine, de animaciones, a veces me siento como una adolescente por lo que consumo y mis conceptos están relacionados con esto, por ejemplo, lo que pensaba del cine hace 10 años, es totalmente distinto a lo que pienso ahora. Yo tengo un problema con los libros y con la ropa, que es que a mi me encanta adoptar formas, entonces es mi juego diario pues la gente no sabe quien soy ya que un día me visto de una manera y al día siguiente ya no me reconocen, es una forma de expresar y es absolutamente conceptual y gratuita. Esto está también relacionado con los libros que leo, yo he tenido periodos en los que me he creído un personaje de los libros, hablo como ellos, no se, medio demente pero los libros siempre me han ayudado a desarrollar conceptos.

Por ejemplo cuando estaba chica, a mí me fascinó una novela de Andrés Caicedo que se llamaba “¡Que viva la música!” y yo me creía la encarnación del personaje “Siempre Viva”, o de los personajes de otras novelas, me ha pasado varias veces.

Justo ahora voy a comenzar a hacer un proyecto que se llama “Yo no tengo personalidad” que habla de eso. Siento que en Lima la gente está muy llena de prejuicios y estereotipos dentro de la cultura y si no te pueden encasillar dentro de éstos están perdidos, no saben a donde meterte.

Comencé con un pie en Lima y otro en el mundo y decidí quedarme acá y arriesgarme pero sobre todo decidí quedarme a crecer, cuando uno va creciendo siente la necesidad de tener un referente y yo tenía a mi novio y conocía gente acá. La experiencia con “Yemayá” fue muy buena pero también muy intensa por ese lado de la peruanidad que yo todavía no logro entender, pero bueno, finalmente es un reto que me ha ayudado a serme fiel ya que yo nunca podría vender mis ideas, entonces acá está chévere, el reto es muy intenso y yo que soy tan adrenalínica decidí optar por quedarme acá, eso sí, tengo la necesidad de salir, de ver cosas fuera, para mi eso es muy importante.


¿Cómo definirías tu trabajo? ¿A qué juego deseas llegar con el espectador?

No se, no podría definirlo, yo creo que alguien podría definir su trabajo cuando lleva mucho tiempo en eso, pero yo considero que todavía tengo muchas cosas que aprender, que probar, creo que mi trabajo está delimitado por la libertad y por la honestidad, por ejemplo, yo no podría hablar sobre el fenómeno “Chicha” ya que no podría hablar honestamente de un concepto tan profundo que abarca la música, la ropa, el arte, la forma de entender un lugar, un país (Perú). Ser honesta conmigo, con la gente, con el trabajo, con mis propias faltas, errores, con esas cosas que no puedo hacer. Me gustaría aprender más técnicas, seguir buscando, parte de mi trabajo es la búsqueda incesante, si tu ves el trabajo de Claudia Hermosilla verás que no se repiten formulas o intento que no se repitan porque soy una persona insatisfecha, para bien o para mal y quiero seguir haciendo cosas y me la voy a seguir peleando aunque sea difícil.

Yo creo que más que llegar a un juego lo que quiero hacer es proponerle un juego. Para mi la lúdica es super importante, hay juegos dentro de todas las dimensiones del ser humano, juegos sexuales, creativos, literarios, empresariales, estéticos, miles de juegos, mi Web de por si es un juego, te tienes que tomar el tiempo y tener la disposición para poder verla, coger las mariposas, etc. Un proyecto interesante fue la Web del BIF Banco Interamericano de Finanzas (2004), ellos querían dentro de su cambio de imagen, hacer algo totalmente moderno, entonces pensaron en que la persona ideal para hacer este tipo de trabajo debía ser un artista electrónico/digital. Fue un proyecto largísimo de un año pero uno de los proyectos más interesantes que algún diseñador o artista pueda hacer. Te explico, cuando tu haces una página Web comercial tus clientes siempre la necesitan para mañana y siempre hay una desinformación sobre el medio, ya que piensan que hacer páginas Web es facilísimo. Yo sentía que podía hacer una cosa fuera de lo que ya existe entonces trabajé durante tres meses haciendo investigación, hablé con cien personas de todas las edades vinculadas al banco o a otros bancos, todos los días las entrevistaba, les mostraba diferentes portales, diferentes páginas Web y a través de todo lo que me contaron comencé a construirla. Trabajé con un equipo de cuatro personas ya que el proyecto creció bastante y terminó siendo por lo que me cuentan la página más premiada del Perú, la estudiaron en Japón como un showcase dentro de publicidad y marketing en las escuelas empresariales, aparte de ese logro que obtuve, valoro mucho la idea que una vez más el arte se pueda casar positivamente al servicio de algo concreto como la Web.

Fue concebida como una oficina virtual tridimensional en la que puedes desplazarte por un espacio limpio, de diseño, recurrí a objetos e influencia del Bauhaus para construirla.


¿Qué artistas son los que más te han influenciado?

Cuando yo me di cuenta que quería ser artista, fue cuando fui a ver una exposición de Niki de Saint Phalle y a mi lo que me conmovió fue una carta que ella le había escrito a su madre, habían ampliado su diario en las paredes del MAMBO y me sentí tan acompañada, entendida y pensé que ella veía el mundo como yo, de colores, de cosas sórdidas, creo que ella fue fundamental en la lúdica y en la propuesta de color. Por otro lado, a los 15 años, fui a una exposición de Robert Capa y dije: “yo quiero ser como él”, descubrí que la vida podía capturarse en un instante, con un invento maravilloso que era la cámara de la que me enamore gracias a el. Luego, comencé a hacer muchas investigaciones, por ejemplo, El Bosco, es uno de mis ídolos. Más que las corrientes, a mí me gustan las obras particulares, esos tres artistas fueron decisivos en mi adolescencia.

Actualmente me gusta Vanesa Beecroft, Cindy Sherman, que le gusta a todo el mundo, Ana Laura Alaez, una alemana, Pipilotti Rist, me encanta Björk, Mathew Barney, Stelarc, Bill Viola, me encantaría hacer trabajos como los de ellos pero no cuento ni con el presupuesto ni con la cámara de Bill Viola de cientos de fotogramas por segundo. Ellos son mis mejores amigos, sin dejar de lado claro, la literatura.


© Eitan Abramovich, France Press
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Epístola y Diástole

Trabajé con mi mejor amiga, Logaine Navascués que es publicista. El proyecto me gustó mucho por dos cosas: uno porque yo nunca tocaría el tema del amor, creo que para eso hay que ser tan grande como Baudelaire. Segundo, porque es un tema bastante recurrente, manido, utópico, esos fueron los adjetivos de los que nos valimos para hacer las cartas de amor. Al final, terminamos haciendo un universo de cartas que todo el mundo ha tenido alguna vez, la clásica carta de la servilleta o el posavasos de un bar, que recibes o que regalas, hasta un Chat, tan de moda ahora. Todas las cartas son ficcionadas a partir de nuestras necesidades creativas y también de nuestras experiencias personales. Mi necesidad en ese momento la incentivó el hecho de haber llegado de Cuba y estaba confundida, con muchas cosas dentro pero también con muchas ganas de crear. Fue un tiempo de hibernación en el que estuve leyendo mucho, estudiando mucho, conociendo lugares, gente, cosas nuevas y ese fue el detonante para comenzar a producir. Como era un proyecto artístico pensamos que debíamos publicarlo en una galería pero no encontramos cupo en ninguna y finalmente decidimos hacerlo en una librería. Le planteamos la idea a Crisol, les pareció un proyecto inusual, pero finalmente lo aceptaron a pesar que sólo fueron cincuenta y cinco piezas. Felizmente, a las 2 semanas se vendieron todos y fue el lanzamiento más importante que ha tenido hasta hoy la librería Crisol.

El objeto iba por dos lados: uno, abarcar la parte del libro y la segunda, la parte táctil de la imagen. Sentimos que tenía que tener de todas formas la similitud con un libro. Comenzamos con la idea de construir una caja grande que mide 20x30x20cm. Con lomo y carátula.

Como somos fanáticas de la lectura, lo que queríamos proponerle al lector era una nueva forma de leer, una lectura más libre, entonces lo incitábamos a que jugara.

Se divide en dos partes: una en la que tu lees, que son las cartas dentro de los cajones y la otra que está en el lomo, el cual se abre para que tu puedas escribir tus propias cartas. Hay un objeto que es un detente que te lo puedes colgar y está bordado con dos corazones, en la parte de atrás tiene uno una estampita de San Antonio de cabeza y en el otro un espacio para poner la foto del ser amado, también estampillas y papeles de carta con corazones impresos y frases de amor. En el borde está el librito donde sale el resumen de todas las cartas de la caja y también un casette que es otra carta. Como el proyecto tuvo tanta acogida lo colgamos en la red para todos aquellos que no pudieron comprarlo o verlo.





© Claudia Hermosilla y Majo Cálamo (Derechos reservados. Ver Aviso Legal)

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