Alejandro Campos Oliver, de "Oraciones temblorosas".
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Deseo
Deseo escuchar el aliento de las piedras/
sus oraciones temblorosas
Deseo que mis penas se vuelvan campos
y que transmuten los andamios de lo imperfecto
Deseo un invierno que derrita mi ser
en el idilio de un vacío
Deseo que mi sombra pálida
enmudezca todos mis demonios
y que mis lágrimas
se transformen en flores blancas
Busco
Busco
el conjuro
que desvanezca los miedos/
las culpas
y las edades
Busco
la vida
que parte del olvido
sin rumbo
las fulguraciones
inconsolables
de este determinismo
indecible
Busco/
B u s c o ...
Hoy
Hoy
mis lágrimas
se atrevieron
a elevarse/
se fusionaron
con las aves
cuando una hoja
se la llevaba el aire
después/
prorrumpieron
las flores blancas
y ya era
demasiado tarde
Tengo ganas de ese insomnio
Tengo ganas de ese insomnio
que pueda calcular los pasos de mi sufrimiento/
que huela al crepúsculo de cada alborada
Tengo ganas de ese i n s o m n i o
donde el sueño baila frente a mis ojos
y me muestra cuando las hojas caen en la sima de un incierto
Tengo ganas de ese i n s o m n i o
que murmura desde el resquicio de mi ser/
conmoviendo y buscando todas mis verdades
Silencio solitario
Invocando la intimidad del
s i l e n c i o/
en el trance de sofocarme
en el lío de mi recuerdo
quiero abandonarme en ti
s o l e d a d
Cuando mi insomnio se puebla
Nadie es mejor poeta
que el tiempo
Esther Figueroa
Cuando mi insomnio se puebla/
la columna de humo cae
y el resuello de mi aliento
y las frases de aromas
que pronuncio
hacen cerrar los ojos
Mi deletreo
duerme en desvelo
y hace que los lugares
se llenen de noche/
bajo la luna
de este inmenso desierto
Cuando trato
Cuando trato de
desmoronar versos/
mi razón se revela
frente a mi corazón
Aparece entonces
la inaudita
paciencia/
un mar de luz
que todo lo puede/
lo soporta
Así
llegan
las palomas blancas
a mi pecho
y las nubes
se arremolinan
en mis yemas
Sólo mis inviernos tienen algo del día
Sólo mis inviernos tienen algo del día
que derrite mi ser /
cuando los ojos en el tilo
del vacío
rompen la sinfonía interminable
del silencio/
entre el forcejeo del
oleaje de mi deseo/
la duda y el temor
Cielo
Tras la cortina de la lluvia
se me estaban cerrando los ojos/
era una vez más
el ángel de mi paraíso/
que corría con sangre violácea
en mis venas/
furibundo por mis adentros
Abriré una herida
Abriré una herida
en el espacio/
retozando/
mientras
las estrellas
danzan
Y con el soplo
de horus
y el mío
estremeceré
el sonido
de las palabras/
haré
por fin/
polifonías
las verdades
Cuando brinque más allá de mis poemas
Cuando brinque más allá de mis poemas/
cuando matice el ahogo de mi fuerza
en la diáspora de una lluvia
Cuando me canse de roer palabras/
excavaré las letras
para generar un fin lunar
y detener los ciclos/
para escuchar el silbido
de las estrellas
Así ansioso/
raptaré algunos
lapsos de inspiración
y habitaré en tal punto
que mi experiencia/
recuerdos
y asombros
pasarán a ser
un sueño sempiterno
El céfiro coagulado
El céfiro coagulado
me saca manchas
de oro en la piel
y brotes que no tienen nombre
y olores de agua por la noche/
y cuando germina
el vidrio quebrado
en mis pies
emerge del oscuro cajón
del guardarropas
lo eterno
Monterroseano
Me quité el rostro
y lo doblé en cuadritos/
cuando desperté
el alebrije seguía ahí
Este sábado
Este sábado
mis gustos y emociones
no caben en mis bolsillos/
es tanta la turbación
que mi boca
está cocida/
se zurce
de
asombros
olores
ruidos
paisajes
y un poco de
afectos
y caricias
Cuando vale la pena morir
Cuando el sol
cae entre nuestros labios
y la luna
apacigua nuestras
tempestades
Cuando
imperturbable
trazo ensombrecido
se vuelven
tus ojos
(Justo antes de que
el péndulo se agite
con el hilo de seda
de una araña)
cuando me permites
perderme en este
frenesí exhumado/
solo entonces/
sólo después de esto
en las postrimerías
de tales minutos
valdría la pena morir
Cuando los tibios dedos
Para Igdalías
Cuando los tibios dedos del arco iris
intermitentemente]
agobien tu sentido
y logren cerrar tus párpados/
las piedras suspirarán
y los árboles despertarán
con sus propios ronquidos/
esto sólo lo percibirás
después de sincronizar
el movimiento
cíclico del universo
con el místico silencio
del latido de mi corazón
El canto de los grillos
El canto de los grillos
protegía nuestro amor/
los silencios mortales
se extinguían/
las sombras
entre los ríos y el aire
vestían lo nuestro/
las raspaduras
de mi existencia
se desdibujaban
con cada uno
de tus besos/
la hierba
envidiaba
mi lugar
y el búho/
aprendía
de tus manos
Ese día en que las nubes
Ese día en que las nubes
limaban a la luna
con la caricia de su movimiento
y acometían con decisión indigna
su humilde e imperiosa tarea cotidiana
te leía inmemorable
y de tremenda palabra/
casi impronunciable/
simplemente
en ese momento/
había caído en la cima
de los besos
sin
l í m i t e s
Secuelas
Para Susú
Mi hermana
danza con el gusto
que las hojas caen/
como el rocío de una b r i s a
que reitera su nombre
y apaga la sed
cuando el aroma de la vida
es prolífero
(Tal vez así arroja
sus paisajes sombríos)
Al unísono/
las hormigas tejen fruslerías
para atrapar sus cánticos
y las cortezas de los troncos
a carcajadas
refractan su voz
El pasto/
después de peer
intenta hacer algo parecido
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