Efraín Trava, de "Terapia intensiva".

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Por Efraín Trava



Gala de terror en el Palacio Chino

Dr. Krupp por qué has de profanar el lecho

donde adormezco romántico envuelto

por decámetros de vendas polvosas y sangrientas


no ves que yazgo descalzo

que guardo la memoria perturbada entre harapos jade

volutas de sangre tinieblas milenarias o mucho más


murciélago

Dr. Krupp

no desprecies mi silencio

mi rezo inmutado por los suspiros de Popoca


oro gemas

sepulcro

flor que profanada

azuza mi lamento

mi venganza

y la convierte en jugo

en alimento


he de perecer soñándote

desnudado

murciélago

albergue de gusanos

tú no eres la serpiente promisoria liberada en mis ojos


te atusas los bigotes como espigas muertas

hueles el moho adherido a algo que ya no puede ser mi piel

es mi tesoro lo que más añoras Dr. Krupp


mi destello para tus noches de impotencia

de deshaucio

de carnalidad fragmentada por el aborrecimiento

que tú mismo has fraguado


impreca mi voluntad que tus nostalgias

lleven la mácula de un corazón oscurecido

un alarido sórdido que no tenga nada que ver con el reposo

de quien sonríe antes de enfrentarse con la muerte


de cualquier forma

si sobrevives a esta penumbra de ponzoña

morada del largo sigilo

que tú Dr. Krupp murciélago

has interrumpido

para ti ya no habrá descanso






Canícula

entre tu ausencia y mi recuerdo

una urgencia hay que anima las voces

hasta alcanzar el nivel del alarido


entre el exterior y tu cuerpo

un resplandor que cala en mis pupilas

derrama mi áspera ansiedad en una vasija de dolor


entre la puerta recién derrumbada y tu silueta

un vórtice se recrea en alientos anónimos

en olores fermentados que evidencian largas jornadas de tristeza


entre el sombrero y tu cabeza una borrasca de ideas y de artificios

ponen mi cuerpo a tono

mis sentidos se humedecen mi ilusión se alimenta de tus gestos


entre tú y yo

la cama

soy entrañablemente tuya

pancho villa






Para el otro lado ya iríamos llegando a Pénjamo

cubre una capa oscura

este espacio previamente

terrenal


en lo asfáltico

se hacen presentes

los gemidos nocturnos


el viento los avanza

los enfría

los pierde

los enrama


los destellos

aquí abajo

son un reflejo servil

del cielo


el silencio hediondo

se esmera

en anegarlo todo


aun dos tres

o cinco motores

intervienen


son el coro interminable

son grieta melancólica

circo en descenso


resquebrajan el oído


resaca del tumulto


halagados de serlo


esta noche

no descansan






Cirque du Soleil vs Lagunilla mi Barrio

hoy no voy a hablar

de océanos sin soles

no daré

escrupulosas descripciones

del sauzal

ni recorreré con el viento

el camino

hasta impactarme

contra algún cuerpo anónimo

hoy no seré atento

con las ramas

ningún árbol ocupará

este espacio

porque árbol es el primer

puente hacia la nostalgia repulsiva

porque todos los árboles han sido orinados

hoy los ríos fluyen a contracorriente

sus peces se devoran entre sí

sus fondos pavimentos averiados

triste verdad de hormigas en el desalojo

hoy el bosque es asedio de voces

que por muchas

son indistinguibles

gritos pidiendo a gritos

¡su atención por favor!

hoy el canto de cualquier pajarraco

conmemora su destino

en un parabrisas

hoy doy la bienvenida

a dos mil doscientos cuarenta metros

de altura tiznada

sobre el nivel de los afortunados

hoy me escondo

anegado en el tumulto

en el roce de nalgas

grasosas

que despejan mi mente y

erotizan mi cuerpo a empellones






Transición


informe de la aurora


fin de la noche de la espera

los finales no se acaban


abro los ojos

dispéptico

me he acabado a mí mismo en las últimas horas


el mundo abrió su hocico

el cielo

es luz


atrás

la penumbra

infinible


fotosíntesis de sombras

verdes de ramas enjutas

venas arrojadas por la tierra

atenuantes de su ira


el aire pospone la catástrofe

pero el final es inaplazable






informe de la última víspera

rompen albas entre dedos que se vencen

imágenes diáfanas devienen en sentimientos

y el sentir ya no siente


puentes los ojos hacia próstata y pituitaria

en canales de agua acídula

los pies se agrietan


¡salven al bípedo!


ríos de líquido alcalino

revientan sus olas en uterodiques

una es la noche que une las fauces

lenguaserpientes caracolean en grutas

donde no llega el sol


esfínteres se alisan distendidos

sólo pienso

solo

         erógeno

sudores vanivienen

gotas traslúcidas esputos de poros

y la cabeza atestigua resuellos

lamentos rescoldos


en éxtasis detiene su marcha mi pecho

y no más hipófisis

no más torrente no más expelencias

infarto al miocardio

debe ser el fin

lo es






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