Juan Cameron

De La Siega, la enciclopedia libre.




De Escrito en Valparaíso (1982).


SUBWAY

Padre no leas a Shakespeare
hay estatuas en el Metro la Pietá
sostiene los huesos del suicida
Esta telenovela no es Hamlet
ni mis somnolientos pasos
tremolan la Venus metropolitana
bajo las venas metropolitanas

Padre es tarde en Chile
la lluvia cruza el mundo como fantasma
la cultura son rieles     los ángeles
tronan las trompetas en los túneles
azules del ocaso     es tarde     es tarde
la inflación ha causado demasiadas bajas
          /en la tierra de nadie
& yo te lanzo frases
misiles u oraciones después de los ataques
una columna de fantasmas mis palabras
ladridos en ladrillos se deslizan
bajo el neón vernacular

Padre     no leas a Shakespeare
alza tus ojos a los ángeles ateridos de tedio
ángeles subterráneos liberados de pájaros
          /& flores
esperando la daga celestial     la paloma
descendida a la tierra precaria     a la oscura
en el sube & baja de las escaleras mecánicas

Padre     en cuál estación
                    en cuál tren
                              dónde?
Las estatuas son ángeles     caminan salen
          /de las cloacas     bailan
arriba hay un mundo     dicen
Padre     alza tu vista
súbeme en tus párpados     besa esta frente
Es tarde en Chile
                    es tarde
Quiero ver los días anteriores
quiero la sal del aire alcanzarla
Padre
     ya no leas a Shakespeare
es mía la calavera sobre tu mano
& el último tren atraviesa tus ojos.








De Como un Ave migratoria en la Jaula de Fénix (1992).


Y EL MURO DE BERLÍN SOBRE
LA MESA LUCÍA TU RETRATO

Polacos como cuervos     rumanos en la nada
entraban en las piezas llevándose las horas
los marcos     las ventanas     coronas y corolas
y muerta el Ave Fénix quemada en tercer grado
se derrumbaba el mito

Todo lo sostenías     los hijos     las caretas
el informe político     la situación del tiempo
las palabras     la magia que usurpaste escondida
por todas las fronteras bajo ese doble fondo

El mundo destruiste a mis espaldas
          y no te hiciste sal si en los aviones
aplaudías la derrota
Ladrillo tras ladrillo     historia tras historia
arrancaste la base sin piedad en homenaje
     a oscuros funcionarios
Se te dijo
Se te advirtió
los imperios son dulces como niñas
     de fotos victorianas
las potencias     cáscaras de huevo los poderes
tiemblan sobre sí mismos en silencio
Pero tú lo sabías

Y ahora qué me dices
quiénes son estos bárbaros por las habitaciones
los caídos alfiles     a quién rinden tributo
     en esta hora
Nada ha quedado en pie después
     de los naufragios
Sola la mesa al fondo navega entre las sobras
restos certificados     graffitis de otra historia
Y el Muro de Berlín sobre la mesa
     lucía tu retrato.








De Videoclip (1989).


Nos habíamos amado tanto

Urdimos el jurel con los dedos junto al Estero de Castro
la Chica ríe y besa a Manuel mientras las gotas
de una lluvia que no existe sino en ese recodo
quiere borrar el fuego

Enfrente no están los palafitos cortados por la dictadura
Apenas un motor que zumba mientras la llama
cruje y el pez se multiplica en la lima de uñas

¿Cruje aún? ¿Sigue el motor camino hacia las islas?
¿Existe Castro sino en nuestra memoria?
Ella también me amó -es cierto- cuando Manuel había huido
así Manuel la amó y levantó los brazos en el orgasmo
y Gonzalo y yo aplaudimos borrachos en el patio

¿La amó Gonzalo? ¿Compartió esos jureles rescatados
          bajo su piel de agua?
¿Deslizó sus piernas como la marea?
No escucho la respuesta     Quedó allá lejos     en la otra estación
junto a mi copa
Manuel libró de cárcel y atravesó los mares y vive     lo sé
vociferando en su guitarra por Perth o Sidney     no importa
La Chica quedó en su barrio     un pasaje llamado olvido
o encalló en la familia     tal vez haga el amor
con un buen hombre y rían de haber vivido así nosotros tanto

De mí nada pregunten     sería
como ver el color de las aguas en la imagen del fondo
donde un motor jadea y se pierde allá lejos
hacia
          vaya
                    a saber
                              uno
                    donde.








De Como un ave migratoria en la jaula de Fénix (1992).


Posmoderno

Se le dijo          se le advirtió          usted
ama demasiado sus antiguos amores          no se renueva
usted     no conoce las Islas Esporádicas     cree
en utopías     en la reconstrucción
del Muro de Berlín
habla con la boca llena de los miserables
no baila al ritmo actual     no se moderniza

Se le dijo
el mundo es un pañuelo     la distancia
es el olvido     deje
que los perros ladren     la historia
vuelve a repetirse     nosotros
somos los creativos     síganos     le nombraremos
director del cementerio     concejal
en tierras conquistadas     almirante
con globos de colores     poeta en nuestras fiestas
Usted     tiene condiciones de bufón
Le daremos     tal vez     un collar de diamantes
          un hilo dorado     un teléfono portátil

Deje a los muertos enterrados
deje a los vivos encerrados     las abejas
liban en sus celdas mieles así almas el Purgatorio
Arrepiéntase     ya se le dijo     ya
se le advirtió     llegará tarde al cielo     quedan
pocas vacantes

Esta es la última llamada
Se le dijo     al fin     ya no te metas
ya     no te mates     tienes
                              48 horas
                                        para salir
                                                  de aquí.








De Visión de los ciclistas y otros textos (1998).


Visión de los ciclistas

Desde lo alto los ciclistas migratorios avanzan
          a la estación terminal
Una bandada de hormigas     signos
de otras edades abajo en el tablero
Mas desde la avenida no se aprecia el cortejo
ni las ovejas al crematorio
ni los suicidas al escenario
ni aquestas bestias al matadero

La orquesta de colores prosigue          se persigue
se cruza en el espejo de los pájaros
uno toma la punta     otro le continúa     se renuevan
Ninguno parece circular en dirección opuesta
ni las ovejas al escenario
ni los suicidas al matadero
ni aquestas bestias al crematorio

La bandada pareciera continuar entre gritos o murmullos
Bien puede el paisaje confundirse con sus elementos
un mero montaje del ojo desde arriba
la vera invención de interpretar la imagen
vértigo de comprender los hechos
y estas ovejas al matadero
y estos suicidas al crematorio
y aquestas bestias al escenario.








El envidioso Habermas pinta un autorretrato

Un día tus trabajos costarán millones y todos los ruidos
subterráneos los motores de autos los cantos de los gallos
hablarán de ti no lo dice Habermas     son
para ti mi amada palabras que releo mientras Jürgen
pinta su retrato en la cocina     No hay filosofía dice
sufragio y democracia no van juntos los colores
son de sangre cae el arcoiris a pedazos
(al fondo de su imagen hay palacios con salones de ferias
con mármoles que ascienden por sí mismos
invadidos de siervos con paquetes
y brillan así cárceles de lejos
-son molinos de viento a derribar por dentro)
Un poco de razón una vez más aúlla entre las ollas
en la cocinería del lenguaje
ni habrá millones ni habrá cantos de gallos
el diálogo es el ruido razón repite
razón
          y rasga el paño.






© Juan Cameron (Derechos reservados. Ver Aviso Legal).

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