Lena Retamoso

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Por Lena Retamoso



si pudiera encontrarte también en el camino de esta

ciudad hacia mis sueños. si pudiera dormir tomando la

forma de tu sombra y despertar convertido en el

torrente de tu silencio. si con mis manos alcanzara

mostrarte la angustia de ser feliz contemplando o

contemplado por el follaje que creas. si me fuera con

el mar y sus peñascos mientras desapareces. si pudiera

intacto ser piedra de tu vértigo. si mi lenguaje se

impregnara en los objetos y al irme velaran por mí las

metáforas. si los puentes navegaran y me sostuviera

de tu boca. si en mis ojos tu presencia no me amara

como el agua. si en mi vientre el calor es un animal

que se mueve alrededor de tu deseo. si mi voz empieza

en la emboscada de tu aliento. si me exilia el olor de

tu recuerdo. si tu latido perenne asfixia nuevamente

las lámparas.

muralla silente, rendida a lo lejos, devuélveme el

lecho de tu apariencia.






una luz

perdida

entre la noche

y mi mano


si se pudiera arrastrar el amor como una mentira siempre vigilante

caminaría

seguiría tus manos de lirio esbozando las gradas hacia el precipicio


una luz anterior a la luz

descubre la pena invisible

que proyectas en mi cuerpo


la tristeza es un hombre ciego que anida en los ojos


una luz en la punta de mi boca

empaña la redondez del universo

la gravedad con que se rinden las cosas


tu luz estira mis sombras y en ellas dispone su refugio


debajo de las mantas

un libro abriga como el sueño de un niño acostado de lado

quiero que cierres mis ojos con una espada caliente

como un dios triste

abandonado en la vastedad de las alturas


y como una lámpara,

con el mismo vahído que lleva al cisne a desposar violentamente las aguas,


dejes tu mano




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