Mes: Junio 2009

De La Siega, la enciclopedia libre.

"El instinto de la memoria" de Julio del Valle.



Nunca habité bien mi corazón.

No, nunca en verdad habité bien mi temeroso corazón.
No hubo tiempo alguno ni valor ni ganas
Para decorarlo,
Armarlo, depurar sus paredes,
Pintarlo,
Hacerlo mío.
No, en verdad no tuve tiempo ni valor ni ganas
Para reír, para llorar sinceramente
La pérdida, el fracaso, el amor obtenido.
No, no tuve tiempo ni convencimiento
Para soltarle las amarras
Y volar tan alto hasta
Que de tanto amar
Se le quemaran las alas
Y se destrozase en tierra, hecho añicos,
La cara pintada de rojo, los ojos sudorosos.






A propósito de "El instinto de la memoria", de Julio del Valle.


La primera parte del libro que es la más amplia, se titula “Historia”. En ella, se conjugan importantes paradigmas que se irán desarrollando de a pocos a lo largo del libro: la memoria y el tiempo. Ambos ingredientes son necesarios para que el sujeto poético nos cuente en un tono introspectivo, meditado, sereno y a veces rabioso lo que siente ante el paso de las cosas, de las personas, de los lugares. Sobre el tiempo nos dice “la arena en la mano sería una metáfora clara del tiempo” Es decir, tal cual el agua, la arena desborda los espacios que la circunscriben. (...)




Ernesto Carrión, de "La muerte de Caín" y "Monsieur Monstruo".


se dice que venir al mundo es sostener una viga con la mano llena de callos sin soltarla un minuto como si se boxeara contra la hierba naranja      contra el paisaje      con un sol cercado de rosas se dice se dice que venir al mundo es deslizar esta asombrada cabeza sobre pañuelos sucios y partes íntimas y uniformes privados de igualdad      se dice que venir al mundo es en cuestión de horas bordear el eco cazar a tirones el camino perdido desde siempre      se dice que venir al mundo es sacarse los dientes para hablar      se dice que venir al mundo es volverse a veces un ave de papel que va y viene y se estrella sin que alguien lo escuche      se dice que venir al mundo es descubrir cicatrices sobre una piel que no ha sido jamás cortada (...)