Olga Engelmann

De La Siega, la enciclopedia libre.

Introducción y entrevista por Majo Cálamo


..."Por ejemplo estamos en el 4007 y la gente mira hacia atrás, al 2007, ¿Qué tipo de obra artística podemos dejar como registro de manifestación de nuestro tiempo?" (Olga Engelmann)



Olga Engelmann (Lima, Perú, 1979) parte de la nueva forma que tenemos de concebir el Perú; su trabajo no hace más que situarnos en su realidad más pura, debido al interés que guarda de rescatar la identidad nacional contaminada por las nuevas industrias de la globalización, la repercusión del centralismo en la capital (Lima) y sobre todo de rescatar el alma de la gente y las costumbres que la habitan. Utilizando el medio de la serigrafía en proyectos interdisciplinarios, valiéndose de medios como la instalación, el performance, el video, la música, la fotografía, la intervención urbana y el diseño de ropa busca que el espectador interactué con la obra en la cual muestra generalmente costumbres cotidianas, iconografía popular para que así su trabajo logre salir de la galería y se mimetice con lo urbano. Estimula al espectador a ser un ente activo que se reconozca, que se identifique con su obra y que sea testigo vivo de lo que ve.

Para ella el arte no es algo que se cuelga en una galería, por esto en su primera individual crea su línea de ropa PLK en la cual la galería se convierte en una tienda de ropa, entonces el arte deja de ser extraño puesto que podemos entrar a la galería y poder comprarlo. De esta manera, el trabajo interdisciplinario se da a partir del estampado en serigrafía, el performance a través del desfile de la ropa y el uso del cuerpo como soporte de las imágenes impresas, el sonido que marca el ritmo del desfile y la instalación en donde el espacio es intervenido con estructuras para colocar y exhibir las prendas. Los temas a los que recurre la artista son la comida, el transporte urbano, la marca y el hecho de llevar un producto 100% peruano generador de trabajo y oportunidades.

En otros de sus trabajos como “FOLK: El Mito del nuevo sol” hace hincapié en la tradición de mitos y leyendas de la Sierra del Perú, los que toma como punto de partida para interactuar de una manera directa con el espectador, haciéndolo partícipe de su cultura y tradición mediante el video y la instalación. Realizó una serie de acciones e intervenciones en la Fiesta de la Virgen de la Candelaria en Puno, capital del Folklore, en torno a la identidad, población, desempleo, migración, presentando así estrategias para la valoración de lo útil del trabajo (los nuevos oficios que surgen en Lima.): la danza, la música, el diseño de indumentaria, y la interpretación de cambios en nuestra sociedad actual, creando un mito contemporáneo: “El Mito de un Nuevo Sol”.

Actualmente sigue desarrollando su trabajo viajando al interior del país y aprendiendo más de su cultura y tradiciones, buscando siempre nuevos soportes y medios que lo enriquezcan.



Olga Engelmann, Camiseta.
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Olga Engelmann, Camiseta.
Olga Engelmann, José Olaya.
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Olga Engelmann, José Olaya.
Olga Engelmann, Canguritos.
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Olga Engelmann, Canguritos.
Olga Engelmann, Letrero 1.
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Olga Engelmann, Letrero 1.
Olga Engelmann, Letrero 2.
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Olga Engelmann, Letrero 2.
































¿Qué representa para ti el hecho de ser peruana?

Tiene que ver con que tengo una responsabilidad, en principio, siento la necesidad de quedarme acá, quiero que las cosas cambien, que mejoren, quiero transformar mi entorno para vivir en él de acuerdo a lo que espero que sea mi tierra, entonces básicamente necesito aprender. Tenemos la ventaja de que la cultura está viva, no es que hablemos de una cultura del pasado que ya no existe sino que hasta ahora las cosas suceden de la misma manera, lo que se ha perdido en sí es la valoración de las cosas, pero yo pienso que es por desconocimiento entonces el problema es que la educación no creo que sea solamente escolar o académica sino del saber del pueblo. Hay una frase que he utilizado en un trabajo que es “La Educación de Hoy vs. El Saber del Pueblo” entonces aurita estoy abocada en aprender del saber del pueblo y hacer trabajo de campo que puedo vivir en carne propia, o sea puedo ver cómo son las cosas y deducir mas o menos como fueron, siento que tenemos mucha oportunidad acá de hacer las cosas, ya que es una cultura que tiene mucho por desarrollar, no como en Europa que el desarrollo ya llegó a su tope, a su límite, me parece bien interesante ser testigo de la transformación del Perú, por lo mismo que soy grabadora me siento responsable de hacer un registro de los sucesos que acontecen y dejar un registro. Mi trabajo de la era del consumo tiene que ver con que por ejemplo estamos en el 4007 y la gente mira hacia atrás, al 2007, ¿Qué tipo de obra artística podemos dejar como registro de manifestación de nuestro tiempo?


¿Cómo nació el interés de relacionarte más con tu país y hacer que la gente se identifique con éste por medio de tu trabajo?

La relación en principio fue cuando empecé a buscar el tema de identidad y, para no abarcar tanto, me aboqué a la identidad artística, como tengo el apellido alemán y no tengo raíces marcadas del Perú profundo busqué más la identidad por el lado primero de la igualdad, algo como que si nos sentimos iguales podemos lograr encontrar una identidad también en el presente, es que el Perú es bien variado, hay una diversidad grande. Después de eso, algo que influyó bastante fue que como mis padres también se desarrollaron en el campo del arte, acabaron sus estudios y terminaron como docentes, busco hasta ahora la respuesta de por qué no nos podemos desarrollar como artistas dentro de nuestra sociedad. Otra cosa también que influyó fueron los viajes cortos que he tenido a provincia, siento que me hacen valorar y sentirme parte.

Mi primer contacto fue porque yo vivía en el límite de La Molina con Vitarte y como que en Vitarte era el tema de migración más fuerte, yo vivía con los guardianes de las casas que rodeaban la mía que venían de provincia y trabajaban de eso. Veía fenómenos de los primeros inmigrantes que eran alienados de los limeños (en ese momento todavía no estudiaba arte) cuando los limeños también estábamos alienados de Estados Unidos por ejemplo, o el típico caso de ver a un provinciano con el pelo ondulado, entonces mi análisis no era de juzgarlo como alienado sino de pensar que de repente su hermana estaba estudiando cosmetología y lo había agarrado de conejillo de indias. Me interesa analizar la sociedad desde mi perspectiva, servir de puente y hacer un filtro de lo que puedo ver, sentir.


¿Qué crees que le falta al peruano para que considere el arte como parte de su vida y expresión de su tierra? ¿Crees que está aprendiendo a valorar sus raíces?

Bueno, ahora eso se está notando bastante en lo que es el campo de la publicidad; pero igual se siguen cometiendo errores, porque se publicita, se marquetea, se vende al Perú de una manera. Todavía no llegamos a comprenderlo por flojos, por falta de información, por no investigar y porque las artes no están integradas, tenemos que revisar primero el origen, aprender de los errores, como el mismo gobierno que tenemos, aprender cómo es que las manifestaciones aparecieron. Todo lo que tenemos tiene un sentido y una razón de por qué existe entonces hacer cosas que carecen de sentido hace que la gente se pierda.


¿Cómo crees que se deba inculcar el arte en el Perú?

Hacerlo más vivencial, no ver sublime al arte, no verlo como una expresión de un grupo determinado. En la Sierra, a mi me parece que todos son artistas, pero en Lima donde se concentra todo, los vemos como artesanos, entonces ahí creo que está el dilema más grande. Por ejemplo yo creo que la solución para que se limpien estos límites entre el artista y el artesano es la acción, trabajar todos en conjunto. Definitivamente la educación no está bien orientada, a no ser que sean colegios privados, pero igual creo que no es una orientación hacia nosotros sino hacia afuera, creo que debe hacerse una revisión de la Historia del Perú y a través de ésta crear una currícula aprendiendo del pasado, hacer comparaciones de lo que tenemos en el presente y generar imagen, etc. Por ejemplo, en vez de hacer aprestamiento con la mano haciendo círculos, podríamos coger tantos íconos y símbolos que tenemos acá y aprender con eso, que ya tiene un contenido.


¿Cuáles son las carencias y las ventajas que puede encontrar un artista en un país como el Perú?

Las carencias… bueno, el artista tiene que encontrar un público entrenado para que la comunicación sea directa y real, tendríamos que ir a la par, comenzar de a poquitos y educar a un público para lentamente poder mostrarle lo que queremos, encontrar un lenguaje, ya que el arte y la imagen tienen la función de comunicar, entonces aparte de comunicar creo que también se tiene que informar, eso creo que se necesita, porque por ejemplo una persona ve una galería de arte y siente que es ajena a ese espacio, no siente que pertenece, no sabe si entrar o no, hay carencia de conocimiento.

La ventaja es que hay miles de posibilidades, encuentras arte en todos lados, hay todo un mundo por explorar. Últimamente desde hace más o menos como diez años las galerías se abrieron mucho más a los artistas jóvenes que muchas veces tienen más que decir.

Una vez fui a Cuzco y había una galería de arte para niños, ellos viajaban en burro para llegar hasta allá y les alcanzaban lápices y colores a niños que nunca habían visto un lápiz, ahí ellos dibujaban tejidos, etc., ese es un ejemplo de que tenemos la posibilidad de aprender de nuestra propia gente.


'¿Qué impresión te da el movimiento artístico en Lima y en el interior del país? ¿Crees que se refleja mucho o poco interés por la realidad nacional en los trabajos?'

Es que eso también depende de las escuelas, por ejemplo a mi me parece un error que en provincia existan escuelas de Bellas Artes porque matan la secuencia. Una vez conocí a un señor que era artesano de máscaras que representaban diabladas (baile) y otras cosas en Puno. Fue una situación bien frustrante para mí, ya que las estaba vendiendo a un sol. Me llevó a su taller y me contó que estaba vendiendo sus moldes, el era como el primer mascarero y le pregunté si es que alguno de sus hijos no quería seguir la tradición y me dijo “Bueno, a un hijo le interesaba el arte pero se metió a Bellas Artes a pintar, se frustró y ahora estudia diseño de cualquier otra cosa que no tiene que ver con arte”. Me parece que el problema más que un desinterés por la realidad nacional, es que se hace mucho “arte por el arte” y falta hacer “arte para el arte”, eso creo que es algo que existe. Necesitamos trabajar más para que el arte sirva a la sociedad. Más que si pueda existir en un circuito o no o si es que vende o no, no creo que ese sea el sentido, yo creo que más que un hobby, acá es más una chambaza el hacer que sea.


¿Cuál ha sido la reacción de la gente que ha visto tu trabajo en provincia?

La reacción fue la misma de Lima, que me molestó, que les interesaba mucho el diseño de la ropa, o sea, presenté varios trabajos y un registro que hice en la Fiesta de la Candelaria (Puno) y las mamachas querían ya prácticamente desfilar. Encontré que no estaba muy equivocada al principio de mi obra cuando comencé a hablar acerca de la crítica del consumo de arte indiscriminado. En principio, hice una crítica del por qué no se consumía arte como se consumían otros productos, después me involucré ya como productora de consumo, como hacedora de objetos que se consumían pero me camuflé en hacer diseño de ropa. Vender ropa es totalmente válido cuando, para mí, vender arte no es tan válido o tan normal.

Después, en Cuzco, hice un trabajo que se llamó “Arariwa” que significa “cuidado” en quechua y que es una institución que existe, que cuida el maíz blanco de Cuzco. Lo que hice fue convertir la galería en una sala de lectura y traté de hacer un registro de tradición oral en pequeños libros, que con un título y una imagen te invitaban a inventar una historia o a contar si habías oído mediante tradición oral algo relacionado con ese tema y escribirlo. Algo que estamos perdiendo es eso, hay muchos mitos que explican los sucesos que acontecieron y que podrían explicar sucesos que aún vivimos. Por ejemplo, en la Sierra vemos mucho a las mujeres con sombrero, pero es un sombrero medio afrancesado entonces lo miramos raro porque no lo relacionamos ni con la pollera (falda) ni con las ojotas (sandalias), pero es típico porque se usa hace años. Entonces, uno de los libritos hablaba de“Por qué usan sombrero las mamitas”, lo escribió una francesa y explicó, según su versión, que como hubo una súper producción de sombreros en Francia, los regalaron. Otra persona me contó otra anécdota, de que la forma de robo de antes en ese pueblo era que les botaban el sombrero a las mamachas y como era tan importante iban tras el y les robaban los bultos.

Después, ¿por qué tienen cruces los cerros? Cuenta el mito de la adoración al Apu, dios de los cerros, que los españoles les pusieron las cruz.

Cuando vamos a disfrutar de una danza, a ser parte de una fiesta patronal vemos a un personaje que es el “Ukuko”, nosotros lo vemos como un payaso, alguien que está molestando a la gente pero en realidad tiene toda una historia. El personaje tiene lana que le hace pelo en todo el cuerpo, supuestamente es el hijo de una mujer con un oso de anteojos así que el hijo que sale tiene cuerpo de humano pero con pelos de animal. Hay una lucha porque eran dos hijos que se querían liberar de la cueva en la que vivía la mamá, sobrevive uno y la madre lo mete a un colegio pero ahí el niño le pegaba a todos los compañeros porque era medio salvaje y el cura que era el profesor le da un látigo y un bebito. Entonces, en la fiesta vemos un personaje con un látigo y un bebito y no sabemos qué significa y es el paso de lo salvaje a lo civilizado.

La historia puede ser explicada en tradición oral, como saber del pueblo, que no es la perspectiva de un historiador que analiza la cosa sino la vivencia misma del pueblo de cómo históricamente ha ido evolucionando, como el tema del Ekeko también.

Este trabajo que hice de “Arariwa” fue bacán porque justo paralelamente hubo una exposición de la gente de Diseño Gráfico de la universidad y era más al estilo de una inauguración en Lima, con whisky, etc., pero, no sé, la mía la vi más bonita porque era como una sala de lectura de verdad, la gente estaba más interesada en escribir lo que sabía, era más interactiva.

Es bueno que el arte no sea solamente para un público culto de alguna manera sino que hasta un niño que recién está aprendiendo a escribir y a entender las cosas pueda dar su opinión o pueda ser parte de algo que es común, eso es bien importante, debería haber galerías de arte para niños porque ahora por ejemplo tratar de cambiarle la mentalidad a la gente es más difícil pero cuando son chiquitos es distinto.


¿Cuál es tu opinión/percepción acerca de la relación que mantienen las galerías de arte con el público en general en el país?

Bueno por suerte hay galerías de arte y centros culturales, los centros culturales no son con fines de lucro y pueden presentar trabajos tipo documentales, etc. También hay programas de televisión pero yo creo que es como ajeno, como tratar de hacer que entres a un comercial de la televisión donde te muestran imágenes. Es que está orientado hacia un público A-B. Pero hay gente que se está atreviendo. La vez pasada estaba por mi casa en Barranco y vi un cartel en una casa medio pobre que decía “Exposición de Fotografía” entonces hay gente que si se está preocupando de que el tema galería sea más al paso, acá nos podemos dar esas libertades, como la costumbre que tienes de ir a comprar en tu vida diaria, hacer al arte partícipe de eso. Mi exposición “Armario” también se trató de lo mismo. En ese trabajo estaba haciendo una comparación entre galería comercial y galería de arte. En una galería comercial estás vendiendo productos, o te venden insumos o te dan servicios de algo, por ejemplo Internet, etc., y la preocupación de una galería de arte es simplemente vender, entonces ahí entra la frasecita de “exhibir es vender”, no estás libre de que tu trabajo tenga que ser vendido porque lo estas exhibiendo, y en ese caso para tratar de romper con esto de solamente vender, traté de hacer que esta galería sea intervenida con arte, los stands, la forma de vestir de la gente que vende, hay toda una estética que tenemos que rescatar desde los oficios.

La valoración del oficio, así sea un trabajo en donde recibas poca plata, no tiene que ser sucio o desordenado, con una estética determinada puedes sentirlo igual a cualquier otro.

Tengo el dilema ahora que voy a hacer obra para una galería, el dilema del engaño, porque a veces uno hace una producción que tiene precio/costo y el valor que se le agrega no entiendo de dónde sale, o sea, entiendo que un cuadro al óleo cuesta porque gastas en óleo y porque lo puedes valorar poniéndole precio a tus horas de trabajo pero no creo que estemos en una realidad como para vender obra a un precio tan alto, primero deberíamos preocuparnos por difundir obra y venderla a bajo costo y hacer una producción casi artesanal. La preocupación del artista joven es difundir su trabajo, hacerte conocido y hasta querido por la gente, o sea, cualquiera puede tener un afiche de Miró en su casa porque se ha podido difundir en afiche, en foto, en copia, entonces es un poco eso, que si bien la galería vende obras, debería también vender souveniers de éstas.


¿Qué opinas acerca de los medíos de comunicación y su relación con el arte en el Perú? ¿Crees que se le da el lugar que le corresponde?

Yo pienso que la tecnología en la imagen ha dado un salto bien grande y como que se le quita trabajo al artista, o sea, no sólo tiene que producir para vender en galería sino que también su trabajo podría ser diversificado hacia otras cosas que también tengan que ver con sus estudios, por ejemplo antes se pintaban los afiches de cine a mano.

Los diarios siempre están preocupados de hablar acerca de exposiciones, de informarte de qué trata cada una, en el caso de las revistas, no tenemos muchas que sean de acceso directo para que todo el mundo pueda ver al full color la imagen del cuadro y hay pocas publicaciones de libros de artistas. El arte creo que debe marquetearse más porque al fin y al cabo los publicistas terminan haciendo arte, o sea, no solamente contarte que pasa algo sino informarte más. El arte lo ven más como un divertimento o un entretenimiento que como algo que está a tu alrededor, no terminas empapado de cultura.

No solamente se debería publicitar obras que se están haciendo sino también lo que se hizo, hacer un uso de la memoria más fuerte, eso también pasa con la música, en los 70s – 80s acá hubo una producción super buena de arte y nadie se acuerda de eso que a veces ya no está en los libros, lo encuentras simplemente en artículos, etc.


¿Cuál es tu relación con los medios que trabajas?

Lo bueno del grabado es que es técnica y la vez es concepto. La técnica de por sí evoluciona con la tecnología, desde frotage hasta grabado digital, también se puede traducir en fotografía, en la imprenta, la imagen impresa en bien importante. En el tema de concepto, hasta ahora que estás grabando el audio también es como un grabado. La otra técnica que utilizo también es la confección de prendas, pero más que hablar de prendas, hablo de la marca, porque cuando le coloco una marca, la genero para hacer grabado en la memoria y es un método identificado por cualquiera. Ahora estoy en un proyecto que tiene que ver con no solamente hacer grabado en la memoria, sino hacer uso de la memoria a través del uso de objetos del diseño contemporáneo, entonces si el consumo y el uso son el boom social, podríamos traducir lo que te cuento acerca de revisar la historia y usarla en la actualidad yendo desde una técnica mixta, impresión digital, serigrafía, un sticker pegado encima, hasta que la misma matriz de serigrafía sea una obra. Todavía no tengo una técnica definida, lo último que he hecho es tratar de utilizar los banners, todo lo que se utiliza en impresión digital, gigantografías, etc. Hay varios soportes que están por explorarse, por ejemplo yo trabajo mucho en la computadora y cuando imprimo el trabajo hay muy pocos soportes que hacen que el color se vea realmente como es en la pantalla, ahora estoy buscando eso, un soporte y una impresión que me den el resultado que quiero.


Sabemos que también haces trabajos de diseño de ropa, ¿qué concepto es el que quisieras desarrollar en este tipo de trabajo?

Ahora tengo frenos técnicos con respecto a la producción. Si vemos la evolución del telar hecho a mano, ahora hay máquinas que hacen telas basadas en la técnica del telar, también que hay impresión digital sobre tela, entonces siento que tengo varias carencias porque como no tengo una fabrica para hacer las cosas no termino realizando una prenda deseada. Lo que me gustaría hacer, si es un trabajo en provincia, es realizar telas que se puedan comprar en el mercado para hacer ropa ahora, por ejemplo con productos que sean tipo coberturas de maíz, de papas, entonces ya no solo compran telas de flores para hacerse sus polleras sino que utilizan un producto propio de una manera contemporánea a través de la imagen. Trato de inspirarme en lo natural y en lo que es el tema de la alimentación porque siento que hay una evolución cultural a través de cómo la alimentación fue importante en el pasado y hasta ahora. Estoy tratando de darle la misma importancia a los alimentos en la imagen que hago, imprimiéndolos en las telas. Por ejemplo si tenemos un poroto negro con puntitos blancos en la sierra y a alguien se le ocurre hacer una tela con las mismas características, saber por qué existe, sentir el honor de tener productos de los cuales nos podemos influenciar. Quiero educarme yo, porque si no sigo informándome de las cosas no puedo seguir con mi trabajo y eso hace que cada vez tenga que ir más adentro. Ahora estoy avocada más que nada con el tema Sierra porque he comenzado por ahí y porque fue más difícil que el tema Selva porque la Selva fue más libre, no tan conquistada, colonizada, el conflicto creo que es más entre Sierra y Costa. La primera tanda que hice de ropa para consumo camuflándolo con arte, fue una especie de performance de diseño de moda, capturé imágenes de iconos que eran parte de lo urbano. Después me han invitado a concursar en desfiles interesantes en los que no mostrabas solamente tus inspiraciones sino que tenían un tema, por ejemplo, “Moda Urbana”, y si eran tres trajes aprovechaba para hacer un traje que representaba “migración”, otro “población” y otro “ciudad”. Hubo otro desfile que se llamó “Moda Étnica” en el cual la ropa debía ser femenina y me puse a pensar cual es el icono más de moda consumido hasta por los extranjeros y es un polo de la bebida Inca Kola. Hice una producción de ropa que tenia como base los diseños estilizados que utiliza la marca en su etiqueta y también en base a La Danza de Tijeras ya que justo me hicieron madrina de una niña que iba a incursionar en ésta y porque me di cuenta que estaban incursionando mujeres en una danza que sólo era para hombres. Esto por un lado rompe con la tradición pero por otro me daba pie a generar algo, hice estos tres trajes en base a Danza de Tijeras, ya que ellos utilizan tres, el “viejo”, el de “gala” y el otro de “batalla”, no me inspiré tanto en los trajes, más que nada los hice en base a la música y el movimiento. Este fue otro intento de hacer contemporáneo algo cultural y de repente de no criticar mucho el hecho de afectar un traje tradicional ya que muchas veces los conocedores se quejan y dicen que se está “malogrando” la tradición, en ves de pensar que la tradición ya existe y que si alguien la quiere transformar verlo como que se está tratando se usar. Hay una diferencia entre influenciarse e inventar, o sea, uno puede inventar nuevas cosas a partir de lo que ve. Cuando intervine La Candelaria trabajé con otra diseñadora Olga Zaferson, una diseñadora que en realidad no es valorada como debería, que tiene un conocimiento bárbaro y con ella diseñamos una comparsa para esta fiesta la cual no se hizo finalmente porque faltó gente para la danza y por tiempo. El sentido era hacer una “Comparsa Perú”, con todas sus vestimentas y alrededor estaban los nuevos oficios que han aparecido en Lima que para mi es parte de su floklore porque se han quedado ahí y van a seguir evolucionando, entonces la idea era que se comience a crear una nueva danza a partir de los nuevos oficios. Ahí viene lo que te digo de hacer cosas con un sentido, lo que quiero hacer ahora para no ser muy cerrada, es de repente coger tendencias, por ejemplo mezclar lo punk con lo histórico y hacerlo contemporáneo en el uso.


¿Cuál es el símbolo peruano con el que más te identificas? ¿Por qué?

La imagen del maíz, porque cuando comencé a hacer ropa lo que más me llamó la atención de Gamarra fue la venta del choclo con papa junto con la ropa. Después lo pase a la ropa y era algo así como que cubría las dos necesidades básicas a la vez, de ahí fue el tema de la comida al paso, me comencé a interesar por los carteles que se producían, por las imágenes, que son austeros, hechos con recursos totalmente simples, pero con una estética bien bacán que te puede hasta contar una historia. A raíz de un cartel de choclo con queso me inspiré en hacer un cuento que tenia que ver con la valoración del maíz en provincia y cómo cuando llega a la capital cuesta un sol y el mismo campesino que lo trabaja tampoco es valorado. Me he ido dando cuenta de que he utilizado iconos que me influenciaron al verlos en la calle, por ejemplo este grafitero NAF que hizo la imagen del nuevo sol y a partir de eso celebré el origen de los nuevos oficios y de la moneda falsa.




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