Poesía Literal.

De La Siega, la enciclopedia libre.

A manera de introducción.

Para el caso de la poesía mexicana, fragmentada por formas, estilos, grupos, visiones y sobre todo instituciones, hemos encontrado, -por fortuna o no-, un grupo de poetas, que a la medida de dos chelas o café o te o un par de cigarros por noche han sabido fundir una poesía añeja con las nuevas formas de la narrativas; si bien, la narrativa mexicana ha sido descripción de una sociedad tan marcada socialmente como la mexicana, es el caso de la poesía del nuevo siglo que ésta poética desinstitucionalizada y por tanto marginal tenga formas tan aisladas y tan unidas a la vez por una visión citadina. Es el caso del último número de la revista “literal” dedicara todo su espacio a éste grupo de jóvenes creadores que después de pasar por varios cafés de la colonia Roma hayan encontrado, por lo menos los últimos dos meses un lugar en el café Hexen y se hayan separado de la tara institucional.

“La palabra es el origen. Se desprendió desde algún versículo genésico y habita en la taza de un café que no es de nadie… sus voces parecen estar unidas solo por el nombre, no por la forma o el fondo, la distancia entre unos y otros parecen estar hecha de la arena de un desierto donde cada uno observa desde su propia torre cirenea, desde donde lo observan todo y lo relatan todo como leeremos en estas páginas. Aquí Literagen:” de la revista Literal*. Número 23.


(* La revista Literal es una revista en papel que se distribuye de forma gratuita en Ciudad de México. Imprime alrededor de 500 ejemplares y cuenta con el apoyo del FONCA)


Tabla de contenidos

Ángel Lipizano


“Poesía literal”
A manera de presentación y
Para los poetas literales o literagen
que en ese éxodo en el desierto de las letras
y en la literalidad de su discurso han encontrado
por lo menos en instantes, una voz que va naciendo
con el nuevo siglo, o con el nuevo instante.



Como una ciudad desterrada, nuestra poesía siempre estuvo a la altura de cero.
          Eran apenas unos papeles mojados en cerveza,

                              pero papeles.

Nunca fue nuestra intención copiar a los grandes, pero los copiamos.
Nos fundimos en los ojos del Aleph,
el cuervo de Poe nos condujo por las sombras,
escarbamos en la tumba de Sabines para preguntarle por Tarumba. Y Tarumba se escapó

                    “por un subterráneo al mar”.

                              Ah, Tarumba, ya se que también eres un lugar.

A Kerouac lo resucitamos con mezcales, resultó que su acento de infame gringo era perfecto para leer novela.

Y a Paz… también a ese lo conocíamos, él era nuestro cantinero predilecto.

Deshonramos la estructura endecasílaba de nuestra madre Juana
pero siempre fuimos los más fieles a la poesía Borjiana
                                                            que jamás adjetivamos…


Ahí estuvimos al filo de la inmoralidad frente a los políticos ojetes
porque el tribunal no quiso hacer el conteo ni de los votos ni de los jotos de insurgentes.


Algunos.
Sólo algunos fundieron una poesía ‘viejísima’
                                                  con el imaginismo,

                                        otros se ocultaron
                                                            en las estampas de Buson.

Y qué decir de Vallejo,
lo tuvimos que sacar como un viejo borracho
                              de la cafetería,
                              cargamos esos poemas humanos
                                        que hasta hoy
                                        dudo mucho que sean poemas
                                        y aún, dudo más que sean humanos.

          Él nos acompañó a las marchas,
          siempre frente al gobierno,
                    luchamos contra los impuestos.

Leímos esa escuela modernista
          cuando apenas salía de la membrana materna,
pero no nos casamos con la larga tradición de los grandes…

Somos adúlteros, restos de humanidad, grano volátil al vuelo desértico
                    de una piedra.

A List, A German List fue al primero que recordamos porque fue el último estridente.

A Maples le quitamos el trono,
usurpamos su silla favorita,
tomamos en su taza mientras quitamos al músico del piano,
                              nos adueñamos de sus panfletos,
                              de su terrible gusto por el café sin azúcar.

Qué pensará hoy de ésta obra poética…
¿Será mejor decir obra patética?

          Olvidamos al eléctrico y a la señorita etcétera para mudarnos al Tapanco,
          luego de tanta porquesía nos clausuraron el café
                    porque al gobierno no le alcanzó el presupuesto sexenal.
                    Ahora quieren cobrar impuestos a las casas de cultura
                                                            y a los ruleteros de izquierda.

                              Ahora hasta el humilde campesino escribe poemas políticos.
                              Ah, agustín Lara ¿Lara?
                              ¿Dónde estará con su trajecito de manta y dónde estará el Conde de Oro
                                                  buscando a su prosti consentida?

Hombre, no se dejen guiar por el claro mundo de los grandes poetas,
                                                  de los consagrados a la historia.

Aquí está nuestra fábula, somos los destinados al olvido, a la gruta mortal,

                              somos aquellos sin pasaporte,
                              aquellos capaces de romper un soneto a media lectura,
                              capaces de escribir con un “Culteranismo Surrealista mal habido”.

No aceptaron nuestra arrogancia en el infierno,
                    mucho menos en ‘café de nadie’.


¿Y qué decir de ‘casa tomada’?
Quisimos tomar el sillón de los arrumacos,
pero una pareja fue más clara en su demostración cachonda
y tuvimos que alejarnos como perros mojados.
                    Ni modo. Tampoco nos alcanzó el baro para pagar el café
                                                            de la casa del poeta.

Bueno, recordamos las leperadas de Bukowski porque es cierto que el amor es un perro infernal.

Justo antes de perdernos
                    en el abismo bruto de los antros citadinos
          nos acordamos de los concheros,
          ahí están los verdaderos poetas.
          -Xochitl in Cuicatl-.

          Justo donde los españoles
          se atrevieron a poner la catedral metropolitana
con piedras de Tenochtitlan,
                    justo ahí
                              vuelven los concheros
                    a conquistar la noche.

Esencia de Huehuetitlan,
aprendimos
          la danza sagrada del fuego,
          el enervante perfume de las flores
                    y el misticismo del copal.

A Nezahualcoyotl,
          a él no lo cargamos en los hombros;
          él es el gran maestro que nos mostró
                              el canto del cenzontle,
a él siempre lo tenemos en el corazón.

Pero ven,
aquí no tienes que aprender los sublimes poemas,
aquí no hay formas ni discursos.
Ven a la Roma, a la Romita,
ven al Hexen

          que aquí,
                    nada te cuesta ser poeta.

Víctor Ramírez


GRITO EN PENUMBRA
La noche se ha caído de mis manos German List Arsubide, “Silabario”.


Los trenes que cruzan mi cabeza
en las noches son más insondables.
En lo invadido de lo oscuro y somnoliento
son brutos maquinistas que bufan,
hacen sonar siempre silbatos sordos
hasta molestar a la estrella más diminuta.
Ellos beben conmigo licores de cometa
y suenan sus maquinas de sueños para contarme historias:
a veces vientos herméticos,
a veces cascadas de espanto.

Todas las mañanas despierto
con un sabor a cigarro
que cruza mi boca y se despide;
con un olor a grasa
o sensación de hierro viejo
despierto como si hubiese dormido.





NO MÁS LUNAS DE MIEL
O ÚLTIMA CARTA

Ya no me importas un carajo!

Porque mis manos ya no intentan el cometa en tus labios,
volarte la cabeza en un orgasmos de lunas artificiales
(lunas insondables como aquellas),
decirte el secuestro de tu alma en mi alma.
Porque mi hambre se va reduciendo
a menos que tú,
a menos de una calle.
Porque no eres aquello tras la ventana
que el viento aluza en ulular suave
                                                  desquiciado
                                                            exquisito
de primavera perdida en media faz de pronto reventada.
Porque últimamente somos de un color temeroso
es que debemos pensar en pintarnos de amanecer
a horizontes distintos.

No me permito ¬–ni te permito- pensar en lo trágico.
Fijar la mirada a la distancia inminente
es perder de vista
la costa alcanzable.

…y, lo sé,
las horas se ven tan largas…
En un océano sumamente poblado
¿cuán distante de encontrarme otra vez
a un ulular suave
                    desquiciado
                              exquisito?
¿qué importa ya
cundo se ha roto
el imán de los adioses?





MELANCOLÍA

Distancia refugiada sobre tubos de espuma,
sal en rituales olas y órdenes definidos,
y un olor y rumor de buque viejo…
Pablo Neruda. Residencia en la tierra 1.

Sombra es ausencia del cuerpo tuyo,
piel de fuego en arena ensueño
que sofoca la caricia del mar
en su diminutez de espuma

Un estruendo revolverse de tierra,
un océano sin fin el alma.
¿Cuántos muertos, como granos de arena,
se lleva esta resaca de sal y ola?
¿Cuánta sal, en jornada de ola,
tardará sacarte de esta playa?

En el horizonte el crepúsculo
clarea tonos indecibles para el día.
Su luz no calla la ola fúnebre
empozada en tu sombra,
empeñada en despeñarse,
en dejarse caer ritual sobre tu ausencia.

Hugo Mendoza


Biografía o breve definición del tiempo.
Hasta su plano circular.

Su eco nos palpa como sueño inacabado.
Estira su nombre, amanece en todos los instantes trazados por números que ruedan.
Agitado. Calendario ajeno danza sin dolor alguno.
Picotea mañanas. Inmerso en las espigas de la noche, carece de cuerpo.
En Heráclito río, fluye; se pasea. Arrastra arquitecturas distintas, las épocas todas, testamentos que destilan galantes
           escrituras.
Breve se repite. No se consume.
Infinito flujo almacena las historias y las artes, las batallas y sus lenguas, los templos
           y sus patrias.

Calendario es vacío vestido de viento. Es pequeño signo.
Calendario inmerso conteo; esencia nunca vista.
Calendario inalterable destino; caminos paralelos, donde todos somos, todos distintos,
           los que serán los críos, los que serán los muertos.
Calendario es ondulante brecha, huella interpretada, voz de bibliotecas, testigo del
           verbo.
Calendario tan breve, tan pequeño, tan hojeado por mis dudosas manos, que infames
           rasguñan su emblema señalado.

Esta vena de flujos nos comprime.
Es vena Divina que nos desliza hasta las trompetas y su juicio.

Los ángeles de la orquesta, envejecidos, más siempre claros como el agua. Preparan
           nuestro cauce siguiente.

Dios, circular adiós, circular es Dios, como Sus días, como Su aliento, como Sus dones.

Todos somos Sus dones, todos su enredada memoria, Su ira distinta, como los distintos
           nacimientos que sufrimos en todos los planos de Su mirar.
Todos emergimos distinto. Todos Heráclito.
Todos humanos, prosaicas mitologías, heridos talismanes.
¿Cábalas? Nunca cábalas, siempre signos sin memoria, siempre escoria de la esfera,
           palabras siempre dichas, por un Homero sin recuerdos. Más escribe otra fecha, y
           mil batallas.

Prisionero, Dios nos toca, la quebrantada memoria.
Se ufana y se regocija en nuestro momento alguno.
Corre siempre impalpable, nunca visible.
Corre siempre fluido, siempre día, siempre noche, siempre tiempo.

Fernando Salazar


GÉNESIS

I

El insondable espíritu
traza un eco débil;
serpentea y crepita
colgado de la estrella, rechina en mi hueso.
Su olor gélido despunta
de entre las auras.
Junto al seno abierto
planta en mi un beso
de pálidas visiones.

Su tinta escurre,
mancha de dolor otros orbes.
Aquí la infértil tierra es hueca.
¡Es el bostezo del eco abrasador!

Nuestra alma toda la florea
de vegetales insanos,
con agrios olores
priva la distinción del tiempo.
La semilla primera es nocturna.

¡Nocturno es el bostezo del eco abrasador!



II

Diurno el espíritu
encerrado en un malestar ficticio;
el manto sobre las pestañas
hace la luz difícil.

No recuerdo el principio,
mis sentidos no capturan lo real;
es el manto la intuición,
todo un círculo.
¿Qué hay por debajo del pensamiento?
Ni la imaginación
Ni lo que puedas alcanzar.
Sólo un lugar dialéctico en un juego de dados.

La raíz en blanco: la filosofía
¿es el comienzo?
Ni todo ni el inicio.





IMPRESIONES

Un signo del vacío
rasga la herida de la sombra,
abre tus ojos
y respira la piel de tu aroma.
Su cuerpo te extienda, penetra.

En la fisura del atardecer
los labios huelen a violeta,
tu iris al signo detiene y
lo oculta bajo tu vientre.

Agustín Morales Carvalho



hazte una limpia

cuando las cosas empiecen
a salirte
exactamente
como las planeaste
hazte una limpia

hazle una limpia a tu corazón
si
por un lamentable error
se contagia de compasión

si tu cama solitaria
se ve invadida
por un cuerpo lánguido
grácil
no titubees
hazle una limpia a tu cama

pasa una rama de pirul
frente a tus ojos
si una viruta
de la magnificencia del cosmos
se te queda pegada
y te hace lagrimear
incontrolablemente

limpia tus sueños
cuando comiencen a ser
largos y esperanzadores

pasa un huevo
por todo el cuerpo de tu historial
cuando veas
que la punta del iceberg de tus logros
comience a elevarse
sor sobre la superficie
del mar de tus intentos fallidos
y rómpelo
rezando tres padresvuestros
en latín

si descubres a tus pies
escaparse de tus piernas
en pos de un duende
o de un anhelo
hazles una limpia
con alcohol del sesenta y nueve
y canela

si por todo tu cuerpo ves brotar
una mañana de sol
una pléyade de forúnculos
repletos de optimismo
resiste la tentación de rascarte
no los revientes
te pueden quedar marcas
báñate con agua tibia
y hazte una limpia

bienaventurados los que sufren
porque ellos seguirán sufriendo

si tu espíritu solitario
es seducido
por cualquier forma de redención
aún estás tiempo

siempre estás a tiempo
de hacerte una limpia

respira profundamente
inunda tus pulmones
del hedor infame de la realidad

reconoce en tu frente
la marca de los no elegidos

y

por lo que más odies

hazte

                                      una

                                                                            limpia





Naturaleza muerta con espejo roto

Deambulas
entre el silencio de peces muertos
y ciruelas
que exhalan
aromas de familia y podredumbre

El rojizo tic tac en el pasillo
es música
que arropa de olanes
tus medias lunas ya desiertas

La mesa es fiesta de anteayeres
y feroces niñeces

Recuerdos enfermos de envidia
cortan el queso y sirven el vino
mientras cantas de júbilo
por los muertos y las ventiscas

Limpias tus labios
de resequedad
y de risas vacuas

Limpias tu lengua
                                      la enrollas
                                      la perforas
                                          la corta el filo certero del presagio

Manchones de realidad insoportables
revientan sutilmente
el equilibrio y la forma

Estalla el espejo
de incrustaciones preciosas
de polvo
de nada

La soledad es bodegón
y monótono preludio

Pierdes medio rostro a los naipes
contra el silencio

La otra mitad no la sientes

Escupes medio llanto
a las seis caras del destino

Cirios eyaculan
gotas de santidad y de falacias

Blancas flores vomitan
jugosas hipocresías

Falta un ingrediente
en el estético guiso de los sentidos

Falta el reflejo
                                                   el falso

                                                                                     el escurridizo reflejo

Que en el último vagón
del taciturno tren de los instantes
se exilia
hacia el principio

y áureo fin

de

              todas

                            las

                                          cosas



© Ángel Lipizano, Víctor Ramírez, Hugo Mendoza, Fernando Salazar, Agustín Morales Carvallo. (Derechos reservados. Ver Aviso Legal).

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