Portada

De La Siega, la enciclopedia libre.

Tabla de contenidos

>>>>>> Las tres voces de la Diosa: 22 poetas mexicanos. >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>


Selección y cuidado por Mario Meléndez
Prólogo y presentación por Jorge Mendoza Romero



¿De qué modo leer una muestra de la poesía que se ha escrito en México en los años, incluso meses, más recientes? Los textos aquí seleccionados por el poeta chileno, avecindado en México, Mario Meléndez, extienden la posibilidad de ser discutidos desde la mirada del lector formado en una tradición poética que tiene en los nombres de Vicente Huidobro, Pablo Neruda, Nicanor Parra, Enrique Lihn, Jorge Teillier, Gonzalo Rojas, Raúl Zurita u Omar Lara –por mencionar a los primeros que llegan a mi mente– los poetas tutelares de una tradición que ha explorado senderos distintos a los que la poesía mexicana suele recorrer. En este caso Mario Meléndez nos informa sobre lo que un lector externo prefiere observar de lo que se escribe en México. Al mismo tiempo el lector mexicano puede ver los nervios ópticos de esa mirada y advertir una sensibilidad diferente. Lo anterior apunta hacia los lugares de enunciación desde los cuales se escribe y se lee la realidad. Se pone en juego el horizonte cultural que acompaña a Mario Meléndez, poeta chileno, leyendo la poesía mexicana.(...)


Reinhard Huamán Mori, fragmentos de "Fuego".



el fuego, sus resquicios…
un rescoldo de viento traído por la lluvia.

Recuerdo
aquella misma tarde,
el sol debilitado y sus fragmentos
entre la luz dispersa
y los blancos perfiles de las cosas.

Recuerdo esas ocultas manías
—tu tristísima cabeza de tormenta—,
aquella ausente ternura que golpeaba
como campana
las azules bóvedas del cielo,







Pablo Martín Sánchez, "Etc."



El autor, sin dudarlo un solo instante, dedica el cuento a
Alberto Caturla, que fue quien le dio la idea.


Acto seguido, anota este epígrafe: “Ogni volta che
descrivo una città dico qualcosa di Venezia
”, frase atribuida
a Marco Polo en Le città invisibile, de Italo Calvino.



Tras la dedicatoria (al escritor le gusta dedicar sus cuentos a la gente que quiere o admira) y el epígrafe (en el que siempre evita ser demasiado explícito o ilustrativo), el autor se dispone a escribir el primer párrafo, que pretende empezar de forma contundente o ingeniosa. Sabe que la primera frase de un relato es fundamental, que es algo así como el cebo de la escritura, que debe atrapar al lector y no dejarlo hasta la última línea. Al cabo de un rato se le ocurre algo que le parece relativamente ingenioso. Por supuesto, el escritor (que ha decidido hablar en tercera persona por boca de un narrador omnisciente) no busca la originalidad (faltaría más: ¡es un autor posmoderno!), pero cree que un inicio sorpresivo, incluso en cierto modo provocador, puede venirle bien al relato. Así que la primera frase que escribe consta de una sola y, por así decirlo, ectópica palabra: “Etc.”. (...)


José Manuel Barrios, de "Explanans".



la conquista de la noche /RUSKIN DOLL

RECUPERARÉ LA NOCHE



Los puntos que ilumina tu mirada
no existen todavía.
Yacen muertos.
Son casi tan ilegibles
como las inscripciones en los antebrazos
de muchachos tontos y bellísimos
que se ahogan en su propia ternura.






"El instinto de la memoria" de Julio del Valle.



Nunca habité bien mi corazón.

No, nunca en verdad habité bien mi temeroso corazón.
No hubo tiempo alguno ni valor ni ganas
Para decorarlo,
Armarlo, depurar sus paredes,
Pintarlo,
Hacerlo mío.
No, en verdad no tuve tiempo ni valor ni ganas
Para reír, para llorar sinceramente
La pérdida, el fracaso, el amor obtenido.
No, no tuve tiempo ni convencimiento
Para soltarle las amarras
Y volar tan alto hasta
Que de tanto amar
Se le quemaran las alas
Y se destrozase en tierra, hecho añicos,
La cara pintada de rojo, los ojos sudorosos.






A propósito de "El instinto de la memoria", de Julio del Valle.


La primera parte del libro que es la más amplia, se titula “Historia”. En ella, se conjugan importantes paradigmas que se irán desarrollando de a pocos a lo largo del libro: la memoria y el tiempo. Ambos ingredientes son necesarios para que el sujeto poético nos cuente en un tono introspectivo, meditado, sereno y a veces rabioso lo que siente ante el paso de las cosas, de las personas, de los lugares. Sobre el tiempo nos dice “la arena en la mano sería una metáfora clara del tiempo” Es decir, tal cual el agua, la arena desborda los espacios que la circunscriben. (...)




Ernesto Carrión, de "La muerte de Caín" y "Monsieur Monstruo".


se dice que venir al mundo es sostener una viga con la mano llena de callos sin soltarla un minuto como si se boxeara contra la hierba naranja      contra el paisaje      con un sol cercado de rosas se dice se dice que venir al mundo es deslizar esta asombrada cabeza sobre pañuelos sucios y partes íntimas y uniformes privados de igualdad      se dice que venir al mundo es en cuestión de horas bordear el eco cazar a tirones el camino perdido desde siempre      se dice que venir al mundo es sacarse los dientes para hablar      se dice que venir al mundo es volverse a veces un ave de papel que va y viene y se estrella sin que alguien lo escuche      se dice que venir al mundo es descubrir cicatrices sobre una piel que no ha sido jamás cortada (...)





Alan Mills, fragmentos de La noche de Balam Mills.


pasado mañana

le fui ofreciendo un país para ella, algo nuevo, con todo mi ardor empecé a acarrear piedras, miles de ellas, como ladrillos para un Gran Jaguar de felpa, gracias al gesto varios niños me ayudaron aunque ellos no sabían muy bien para qué, así seguí jalando materiales: música, poesías, hierbas curanderas y aguas bendecidas, del ripio los niños traían piedras y a veces jugaban a apedrearse, juro que vi a uno de ellos tieso y muriéndose pero henchido de una Felicidad tan rara que decidí comprársela para seguir con mi proyecto-país, entonces empecé a escupir piedras y serpientes de colores, poco a poco y una a una las fui bautizando y hasta les recé sus      glorias, cada día nuestra champa se convertía más en un palacio muy hermoso, pero extrañamente nadie quiso vivir ahí (...)





Melisa Machado, de El lodo de la estirpe.


Yo remaría contigo hermano,
vuelta sobre tí sin muertos ni manzanas.
Con dedos de niño y migajas de pan
volcaría tu cuerpo sobre tierra blanda.
No habría oleada de piedra,
sólo tu piel lustrosa como lomo de perro
y las brillantes fauces mojadas.
El musgo de mi aliento crecería a tus pies
mullidas hebras,
sólido tapiz para tu nuez.




La identidad en conflicto en Persona de Ingmar Bergman.

Entre los grandes pensadores del siglo XX, el antropólogo canadiense Erving Goffman ha sido uno de los que mejor han descrito las acciones de los individuos dentro de la vida social. Goffman establece una serie de conceptos que permiten analizar el comportamiento de la persona en su entorno cotidiano: conceptos tales como actuación, fachada o medio, entre otros. Un estudio antropológico sobre las relaciones de poder y sumisión en Persona (1966), la obra maestra de Ingmar Bergman y una de las películas más importantes de la cinematografía moderna, es un modo de aplicar estas ideas a un caso concreto que se presta especialmente a ello. (...)



Christian Núñez, de Shhh y La Burbuja Azul.


Besa el cuello de tu padre
y dile cuánto lo amas.
Cubre a tu hermano en su ataúd.
No dejes que el rencor acabe contigo.
Antes de morir,
explícale a tu madre que no volverás.





La Siega 15. Poesía del fin del mundo: 97 poetas chilenos con vida. >>>>>>


Selección, edición y cuidado de Luis Miguel Hermoza M. y Galo Ghigliotto.

Presentación a cargo de Luis Miguel Hermoza M.
Prólogo a cargo de Galo Ghigliotto.




Chile del siglo XX. Una historia convulsa que no deja imparcial a nadie. El devenir histórico del mundo plasmado en un país remoto, largo y estrecho. Las ideas que van y vienen y dan tiempo, con el tiempo, a mirarlas como páginas de un libro. Los fantasmas caen, los demonios caen, los santos y salvadores caen. Ese siglo XX en su poesía: ¿Cómo llegar a él? ¿Cómo afrontarlo sin caer en el ensayo, es decir, con ejemplos, que es lo que cuenta? Cada cual que piense lo que quiera.

Uno de los motivos de mi interés en introducirme de lleno en la actualidad literaria y cultural de Chile y, conmigo, arrastrar a La Siega, fue su historia del último siglo. No fue precisamente por Bolaño. De pronto quería conocer, descubrir su mundo de ficción, sus monstruos, sus medios de evasión. Aunque, sin duda, el origen de todo esto estuvo en otro motivo más oculto y patético pero bien alojado, la negación al maestro. Toda mi educación escolar, mi crecimiento y formación de mi identidad, partió de un principio: la oposición al chileno (y otros enemigos históricos, pero éste principalmente), envuelto en una retórica de resentimiento, odio y desconfianza. Nací en Perú, fui educado en los ochentas, tras décadas de regímenes militares y vaivenes democráticos, en un plan curricular victimista. Pero la gente crece y ahora, por suerte, también se aleja, cruza mares y continentes, tiene otros problemas, los cuentos de terror como de redención se cuestionan. [Sigue leyendo >>>]






La Siega 14. Vol. 1. Narrativa chilena actual: 28 narradores meridionales.>>>>>>


Acá. Al fin. El fruto. Digamos: una de las tres frutas que ofreceremos en esta fuente dislate por empecinada. Ya en nuestro número anterior (el 13, ¡del mes de Abril!) anunciábamos la en un principio ingenua decisión pero luego sorprendente por lo acertada de iniciar una nueva aventura virtual, esta vez por los desiertos más áridos, los montes más nevados, las ciudades más al borde del fin del mundo: Chile. Un número chileno: una siega chilena; sin saber, como dijimos hacia dónde iríamos a parar ni qué nos iría a costar la empresa. Ahora puedo decir, ahora que puedo asomar la cabeza, que casi nos cuesta La Siega, es decir, la revista. Pero no. Tiempo, mucho tiempo sí. Ánimo y desánimo. Escapadas eventuales de desconexión. Dosis controladas de estupefacientes. Y todas aquellas cosas que se te pueden ocurrir a partir de estas líneas.

Con toda la ingenuidad que da la ignorancia y la valentía que también otorga, toqué puerta, pared y ventana que se me ocurrió tocar. Dio la casualidad, o no mera casualidad, de que toqué puertas, paredes y ventanas adecuadas. En todo caso, me hicieron descubrir la enorme generosidad de la que gozan los intelectuales chilenos y sus círculos y sus espirales.

Pues bien, acá presentamos el primer volúmen de nuestro número especial dedicado a Chile: Narrativa chilena actual: 28 narradores meridionales. Bajo una introducción de nuestro amigo y siempre dispuesto colaborador Ezio Neyra, novelista y codirector de Matalamanga, una de las editoriales jóvenes peruanas que ha dado y da más que hablar. (Luis Miguel Hermoza M.)


[La Siega 14. Vol. 1.] [Narrativa chilena actual.]
            [28 narradores meridionales.]
[La Siega 14. Vol. 1.] [Narrativa chilena actual.]
             [28 narradores meridionales.]
[La Siega 14. Vol. 1.] [Narrativa chilena actual.]
             [28 narradores meridionales.]
[La Siega 14. Vol. 1.] [Narrativa chilena actual.]
             [28 narradores meridionales.]
[La Siega 14. Vol. 1.] [Narrativa chilena actual.]
             [28 narradores meridionales.]


Publicaciones




Para contactar puede comunicarse a: [lasiega@gmail.com]

© Copyright 2008. La Siega. Literatura, arte y cultura. ISSN: 2013-4193.
(Derechos reservados. Ver Aviso Legal)