Sergio Ojeda

De La Siega, la enciclopedia libre.




De Pedazo de mundo (2000).


a)
Santiago descubre cuerpos
cuando las luces
impiden el amanecer
en el ir y venir
-es de noche en los suburbios-
las palabras traicionan al huésped
que limpia cenizas
en este agujero de soledad
Algunos suben el volumen
y en stereo
tripas y corazones
huelen a basura abandonada
Santiago
empuja los abismos
despeja laberintos
es un puzzle
que atormenta las bocanadas
de espectros








De Tardanza del fuego (2006).


Cielo

El cielo ya no nos pertenece

está confuso y acorralado


Establece ajustes de cuenta

Y nos invita a dibujar las líneas del camino


Una tormenta de calles

una hoja vacía al final del túnel



El cielo es una esperanza

una nota al píe del escritorio

la misma furia que arranca del conocer


Y así, inquieto y maloliente

se nos aparece como un extraño personaje

como vuelta a la infancia


como surtidor de sueños y pesadillas.








La puerta

Sigilosa y arrumbada

como fuego frío y sin destino

la puerta de salida es un bosque


Es un bosque de huesos apilados

y pistola sin municiones


Ella

siempre fue la posibilidad

en la certeza de los cuerpos


Y qué íbamos a hacer

si al final del día

cambiábamos el curso de la historia

y rematábamos al aire libre

espesos y caídos


Diez veces más que las ruinas fuimos noche

puerta y salida de este bosque

que hoy es todas las cosas que quisimos ser.








Recados urgentes

Se apaga el televisor

los ojos sostienen la medida de las cosas

el televisor es una pieza opaca

desprendiéndose de la selva.

“Algo está pasando allá afuera”

es inédito y expansivo

una flor que permanecerá

colgada en la ventana

la historia de las cosas

los espacios más pequeños de la vida.






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